El retiro de Saúl
Me tomó por sorpresa la decisión del gerente de Cadefihuila, Saúl Sanmiguel Ortiz, de retirarse de la entidad para pensionarse. En agosto pasado había cumplido 21 años manejando la empresa, cosechando éxitos, al punto que hoy día es la primera cooperativa cafetera de Colombia, según ranking de la revista Dinero. Figura además entre las más prestigiosas empresas del Huila. Saúl Sanmiguel, administrador de empresas de la Universidad Surcolombiana, se vinculó al gremio cafetero en el año 1997 cuando acosaba la crisis al sector cooperativo.
Hoy, Cadefihuila es una empresa modelo, con negocios nacionales e internacionales de gran envergadura, cuenta con más de 3.500 asociados y genera 151 empleos, de los cuales 139 son directos y 11 de pasantías. Curiosamente Saúl Sanmiguel nunca había sembrado una planta de café, pero desde que llegó a la directiva de la empresa, se puso como meta aprender y conocer todo lo relacionado con el preciado grano. También ha sabido sortear las altas y las bajas de las temporadas cafeteras, el mercado mundial y su consumo.
Desde la cooperativa ha sido aliado estratégico de las mujeres cafeteras del Huila. Una de sus permanentes iniciativas fue apoyarlas a través de Cadefihuila, consiguiendo que hoy haya 750 damas del sector rural asociadas, logrando la transformación de las costumbres en las zonas donde ellas se empoderaron y producen cafés de alta calidad, para el mercado de Colombia y el exterior. Es un profundo admirador del temple y la dedicación de las mujeres cafeteras, a las que incentivó desde la cooperativa con asesoría comercial, créditos, asistencia técnica y capacitación, entre otros.
Estos grupos laboran en pequeños cultivos de su propiedad, producen las plantas y administran con éxito sus empresas cafeteras. Sin duda ésta ha sido toda una revolución social pues la activa participación femenina, se ha sentido en el mejoramiento del nivel de vida de las familias, en gran parte de los 27 municipios donde tiene impacto Cadefihuila. A todas ellas seguramente les hará mucha falta Saúl Sanmiguel, un enamorado del trabajo femenino, cualidad que no se da silvestre. Esperamos que no se retire del todo del sector cafetero, sino que siga impulsándolo, con nuevas ideas y proyectos.
