El refrito de las renuncias
Por: Luis Humberto Tovar Trujillo
Ya se ha vuelto costumbre en los debates de control político propuestos por la oposición actual, exigir la renuncia del funcionario involucrado en el control político.
Es ala única propuesta, nada más. Viven de supuestos, hacen análisis , no para decir o probar la verdad, sino su verdad. Desde luego, una maniobra fraudulenta para hacer escándalos mediáticos, y hacer terrorismo moral a la victima de sus atropellos ideológicos.
Veníamos acostumbrados a una oposición propositiva, siempre se llegaban a conclusiones diferentes a la renuncia del funcionario, como para salir del paso, sino que en esos debates, como en los de los diferentes proyectos de ley y actos legislativos, siempre había una propuesta importante para el futuro del país.
Esa es la gran diferencia entre quienes entienden la política como la actividad noble de servicio en favor de los intereses nacionales, para engrandecer el país, construyendo y no atravesándose como mulas muertas, porque sí, solo por el hecho de considerarse y hacerse notar como parte o miembro de la oposición.
Lastima que la pobreza mental, y ese afán de figurar, promoviendo el terrorismo moral, otra forma de desestabilizar instituciones y gobiernos dentro de la estrategia del todo vale, acudiendo a lo que llaman, “todas las formas de lucha”, mantengan enceguecidos a quienes promueven esta clase de debates, que tienen otros propósitos democráticos.
Desafortunadamente en Colombia no existe oposición; esa oposición que contribuya a promover el desarrollo, sino a destruir per se, todo aquello que vaya en crecimiento y mejoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos.
Lastima que aun sigamos viviendo esa estrategia trasnochada de la oposición de izquierda, maniquea además, de que todo lo que los demás proponen y hacen es malo, no porque la oposición proponga algo mejor, sino porque además de no proponer nada, viven padeciendo de todas las enfermedades propias de los enemigos del alma. Envidia, incapacidad, resentimiento, ignorancia, y son así, como decía alguien, “ porque solamente estudian y leen libros malos”.
El reciente debate contra la Ministra de Transporte, es otro mas de los episodios llamados refritos de la política, y de los debates de control político de los llamados mamertos, inventando inhabilidades e incompatibilidades de la funcionaria, e incluso de la Vicepresidente de nuestro país, posando de maestros de la moral y la honestidad, términos que les queda grande por haber omitido esas mismas conductas en episodios recientes y graves con el anterior gobierno, donde por tener la boca llena de burocracia, amamantados del presupuesto nacional, no vieron, por indigestión política los desastres que se cernían sobre la nación.
La gran conclusión de ese debate según los proponentes, radicó, en que es mas loable en términos de amistad y buenas relaciones humanas y publicas, por lo del Estado, es ser amigos de Santrich, Timochenko y todos sus secuaces, que de aquellos que contribuyen al desarrollo del país, con todos los defectos posibles.
