Opinión/ Creado el: 2017-07-04 01:53
El ratón cuidando el queso
Luis Gustavo Moreno Rivera, ex fiscal anticorrupción capturado por recibir comisiones del exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons deja al descubierto la gravedad del fenómeno de corrupción que tiene invadida todas las esferas de la sociedad colombiana producto de la pérdida de valores y principios en las personas. Es tal la magnitud de la corrupción que casos como los de Gustavo Moreno pululan en la sociedad colombiana y el adagio popular del “ratón cuidando el queso” seguirá siendo la forma coloquial sin necesidad de ahondar en más explicaciones. Lo grave de este caso y lo que ha generado ya dudas es como este funcionario llegó a ese puesto sin que se hubiera evitado su posesión a pesar de las denuncias interpuestas entre otras por la propia Corte Suprema de Justicia.
Quien está pasando de agache en este episodio y mostrando su lucha frontal contra la corrupción, pero que no ha dado explicaciones al país como seleccionó su mano derecha o quien se lo recomendó es el Fiscal General de la Republica Néstor Humberto Martínez Neira. Hasta hora todo apunta a caerle con todo la fuerza al ex director anticorrupción y eso es lo normal, pero la responsabilidad y el cuestionamiento que debería estar haciendo la justicia es tratar de investigar la forma en que son seleccionados este tipo de funcionarios que a todas luces deja ver como las influencias y las recomendaciones políticas son las que funcionan en estos casos. No quiere decir tampoco que los controles y las buenas prácticas en la selección de funcionarios en lo público y lo privado sean infalibles, pero apelar siempre a la transparencia minimiza riesgos y evita que casos como los de Gustavo Moreno sean una constante. El nombramiento de los cuadros directivos en una entidad y máxime tratándose de investigación de la justicia colombiana no son de poca monta y si me parece que deja muy mal parado al Fiscal. Lo habíamos dicho en otra columna, el Fiscal no es lo suficientemente independiente como para ocupar este cargo. Sus vínculos y relaciones con el poder político y económico le generan todo tipo de conflicto de intereses y por donde se mueva siempre encontrará terreno movedizo para su gestión y resultados.
Del hecho mencionado busca pedir explicaciones al Fiscal sobre el nivel de responsabilidad que deben tener quienes nombraron a Luis Gustavo Moreno Rivera, preso hoy y a punto de ser extraditado por Estados Unidos de Norteamérica. Sin la trampa tendida por los organismos gringos no hubiera pasado absolutamente nada y el señor Gustavo Moreno estaría haciendo de las suyas, enriqueciéndose con la corrupción, pero devengando y dirigiendo las estrategias para acabar con ese fenómeno, que paradoja.
El señor Gustavo Moreno ha enviado una carta lamentando, aceptando los hechos y al mismo tiempo pidiendo perdón. Algunos funcionarios de la Fiscalía para no dejar mancillar su honor, y aclarando lo sucedido manifestaron: las circunstancias no obedecen a un hecho “fatídico ni un encuentro fortuito”, sino a “la manifestación de su querer”.
