domingo, 05 de abril de 2026
El Quimbo/ Creado el: 2015-07-02 07:33

Emgesa suspendió desalojo de última vivienda de Veracruz

Don Francisco, el único habitante de la vereda Veracruz del municipio de Gigante, no fue desalojado por la multinacional Emgesa. El hombre en compañía de su esposa y su nieta de 15 años, espera una decisión por parte de la multinacional y las autoridades frente a su situación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | julio 02 de 2015

El desalojo de la vivienda de don Francisco, el único habitante del centro poblado Veracruz en Gigante (Huila), no se realizó el día de ayer como se tenía previsto desde hace unos meses. Y es que este hombre, pescador artesanal de toda la vida y catalogado como un símbolo de resistencia frente al proyecto hidroeléctrico El Quimbo, ha luchado contra todas las adversidades que las circunstancias le ha impuesto, luego de que la compañía le anunciara que debía salir de su vivienda, pues los terrenos donde se halla serían inundados.

Don Francisco, de 55 años, tiene la tranquilidad y la paciencia que una persona en sus condiciones no lograría tener, pero que él con su carácter fuerte y humilde alcanza. “Con la decisión de no desalojar mi vivienda aún conservo las esperanzas”, expresó. Una pequeña vivienda de bahareque, la única que continúa habitable en ese sector, se mantiene con los mensajes que el mismo don Francisco escribió en sus paredes como rechazo a la acción de la multinacional.

Su vivienda no fue desalojada

Luego de que la Comisaría de Familia y la Personería de Gigante arribaran a la vivienda para hacer acompañamiento a don Francisco, se determinó que no se podía proceder al desalojo, pues no existían las condiciones para efectuarlo.  Don Francisco indicó que por haber firmado un proceso de reasentamiento, el desalojo no podía ser posible por parte de Emgesa, al tiempo que señaló que la multinacional le había hecho a un juzgado una solicitud de expropiación, sin que esa solicitud hasta la fecha tuviera algún efecto. “Hoy me llamaron y me dijeron que no iban a venir a desalojarme y que suspendían la diligencia”, afirmó don Francisco quien reside con su esposa, Doña Ángela y una nieta de 15 años.

En medio de los temas jurídicos y las decisiones de las partes, este campesino guarda las esperanzas de tener una vivienda digna y poder solucionar su problema. “Estoy esperando que Emgesa se pronuncie para ver qué medidas podemos tomar, si ellos se reúnen con algún representante y yo tenga que estar con un abogado, o para ver qué tengo que firmar”, aseguró don Francisco, quien también aclaró que ha firmado un proceso de reasentamiento por el cual no es viable que el proceso de desalojo sea posible.

Doña Ángela, su cuidado permanente

Don Francisco reitera los múltiples cuidados que debe tener con su esposa, doña Ángela, quien sufre de diabetes y tiene problemas de ceguera, los mismos que se agravaron el pasado mayo cuando tuvo que ser hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Garzón, ante la presión de Emgesa de trasladarse a Montea, un lote que no cuenta con las condiciones físicas que según Don Francisco, no le permitirá retomar su actividad productiva y su vida en general.  “Yo siempre he manifestado el delicado estado de salud de mi esposa y he recalcado que por ella me deben responder de la mejor manera”, manifestó.

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Y es que Montea, es un predio aledaño a una de las tuberías de la Emerald Energy, un sitio que para Don Francisco, no es apropiado para vivienda. “Ese sitio es ilegal allá, hay un tubo de la Emerald, donde las aguas residuales han hecho un lago grande que queda al lado de la vivienda, al aire libre, todas las aguas negras nos llegan y con ellas el olor, entonces ¿cómo hace usted para vivir en una vivienda así? No tiene riego ni agua potable apta para consumo humano”, señaló e insistió que el lugar tampoco favorece a su esposa.

Ningún habitante de Veracruz vive en ese sector, solo Don Francisco, su esposa y una nieta de 15 años. Todos se fueron, o como él dice, se rindieron. Ante el llenado, lo único que busca es que su situación se defina lo antes posible, pues el anuncio de desalojo estaba previsto para el mes de abril. “Yo solo espero que Emgesa se pronuncie de una manera favorable para mí”, concluyó.

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La escuela de Veracruz, abandonada al igual que todas sus viviendas