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El Quimbo/ Creado el: 2015-05-11 07:39

“De lo que estamos pendientes ahora es de la era ‘pos-Quimbo’”

- DIARIO DEL HUILA dialogó con el alcalde de Gigante, Iván Luna Ortiz, quien reveló que los dos puertos que construirá Emgesa para actividades piscícolas y turísticas en las veredas La Honda y Veracruz no tendrán pavimentación.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 11 de 2015

- Gigante es el municipio más impactado por el proyecto El Quimbo. De las 8586 hectáreas totales del embalse, 3701,4 corresponden a este poblado del centro del Huila (43,91%). “Si a Emgesa le dijeran que no puede llenar la represa hasta que cumpla todos los compromisos, no la podrían llenar nunca”, afirmó.

Mientras se llevaban a cabo las mesas de concertación con Emgesa en 2008 y 2009, ¿usted a qué se dedicaba?

Me encontraba laborando como gerente de la Terminal de Transportes de Neiva. Soy de ascendencia campesina, siempre ha estado vinculado al campo, he sido director regional del Incora, alcalde de Gigante en dos oportunidades y concejal del municipio.

 

¿Su programa de gobierno tuvo en cuenta las afectaciones del proyecto El Quimbo?

Lo que yo expresé dentro de mi programa de gobierno que como mandatario propendería por garantizar los derechos a los ciudadanos que se sintieran afectados por la construcción de la represa.

Pero, la verdad, como la mayoría de los huilenses no tenía conocimiento profundo, extenso, sobre este tema. De manera que muchas cosas nos tomaron por sorpresa.

 

¿Luego de posesionarse como alcalde, tuvo reclamos de la población relacionados con la construcción del embalse?

Hubo un impacto sumamente negativo en lo que tiene que ver con los censos de la población afectada. Lo primero que recibí el 2 de enero de 2012 fue precisamente un paro, una manifestación de las personas afectadas en el sitio que se denomina el Puente Paso de El Colegio, ese fue el recibimiento.

De ahí hasta ahora, hay gran inconformidad por parte de personas que consideran que no fueron censadas, que no hubo suficiente difusión e ilustración. Eso se calmó un poco a raíz de la sentencia de la Corte Constitucional que ordenó reabrir el censo y ahí está el problema.

 

¿Hay algún caso puntual que todavía no se haya solucionado?

En este momento, en la vereda Veracruz, por ejemplo, hay 10 familias arraigadas a su tierra, que desafortunadamente tendrán que ser desalojadas pero que han luchado por todos los medios y no ha sido posible que les den una compensación a pesar de que la misma comunidad reconoce que son habitantes de la zona.

Ese es un tema bastante preocupante porque prácticamente quedaron sin vivienda, sin tierra, sin trabajo y es uno de los coletazos de esta situación social originada por la construcción de esta represa.

 

¿Cuál ha sido el impacto en materia de empleo, de costo de vida y de cambio en la cultura de los giganteños con el desarrollo de la obra?

El impacto, en lo que tiene que ver con los empleos temporales ha sido positivo porque de Gigante hay más de 400 personas que han venido trabajando en El Quimbo. Ya es la responsabilidad de cada uno sobre qué ha hecho con los pocos o muchos recursos que hayan podido obtener de los salarios que les han pagado como contraprestación a su trabajo.

En relación con las personas que fueron compensadas, habría que hacer un estudio detallado. Algunos han invertido muy bien el dinero que les dieron, otros desafortunadamente no y, tal vez, están más pobres que antes. Pero no hay un estudio que nos indique realmente cuál fue en últimas el impacto.

Yo creo que la mayoría de las personas que han sido compensadas, ya sea por ser residentes o propietarias o poseedores, han hecho buen uso de los recursos lo que ocurre es que hay una inconformidad y es que las tierras se pagaron por la vocación que tenían.

 

¿Y no era por ese concepto que se pagaban, por el uso o la vocación que tenían?

Es decir, si eran ganaderas, si eran cacaoteras o dedicadas a otro cultivo, Emgesa las pagaba de acuerdo a la vocación, pero no se pagaron al precio de “represa”. Algunos consideran, y en parte tienen razón, que esas tierras valen más a precio de “represa” y de hecho la tierra en Gigante se ha encarecido. Esa burbuja que creó El Quimbo hizo que los arriendos se encarecieran.

 

¿En estos años han llegado más casas de lenocinio, más bares o tienen mayores problemas de drogadicción?

Afortunadamente en estos tres años y cuatro meses de gobierno logramos controlar esa situación. Sí se venía presentando un problema social bastante complejo pero hicimos un trabajo muy importante con los comerciantes, con la comunidad y la verdad no se incrementaron los bares ni las casas de lenocinio. Lo que sí se incrementó fue la actividad nocturna, pero gracias a los comerciantes, a la ciudadanía y a la Policía Nacional, a la fecha podemos dar un reporte satisfactorio en lo que tiene que ver con el buen comportamiento de la comunidad.

Ha habido algunos inconvenientes, algunos problemas pero afortunadamente los hemos podido sortear de manera oportuna y hoy en día Gigante, en el concepto de muchas personas y en el mío, ha cambiado bastante, tiene paz, la comunidad ha comprendido que el fin último de una población es su bienestar.

Tenemos algunos problemas de drogadicción, pero es algo generalizado en todo el país. Lo estamos trabajando, controlando. Desafortunadamente pesa bastante. No podemos decir que el causante de estos problemas es El Quimbo, pero sí ha influido en cierta medida porque hemos tenido dos o tres casos de personas que trabajan en El Quimbo y desafortunadamente se identificaron como consumidores de droga.

 

¿Ha considerado como gobernante, el futuro del municipio después de la construcción de El Quimbo?

Ahora, de lo que estamos pendientes es de lo que se denomina “pos-Quimbo”, ¿cuál será el futuro de nuestro municipio? Y estamos en el estudio del plan básico del Plan de Ordenamiento Territorial que será una oportunidad para que los giganteños podamos definir en cierta medida el futuro económico y social del municipio.

 

En Gigante nació la Federación Nacional de Cacaoteros y es conocido como la capital cacaotera del Huila. También cultiva café y es ganadero, ¿cómo quedará en la era “pos-Quimbo”?

Esto es bastante complejo porque usted comprenderá que de las 8500 hectáreas inundadas, el 43,91 por ciento corresponden al municipio de Gigante. Eran áreas destinadas al uso agrícola, la gran mayoría: cacao, ganadería, arroz, maíz, café y productos de pancoger. En el resto de tierras que quedan la productividad más alta es en café. Sin embargo, hay una preocupación grande por la variabilidad climática que se pueda generar.

 

¿Qué harán para proteger al sector cafetero?

Es posible que la construcción de la represa pueda afectar el microclima de la zona cafetera de Gigante. Nosotros esperamos que a través de las asociaciones o empresarios que se organicen en Gigante y en área de influencia, pueda haber un desarrollo turístico y piscícola en torno a la represa de El Quimbo.

 

¿Perderán el eslogan de muchos años de ser la capital cacaotera del Huila?

Gigante perdió muchas hectáreas de cacao y muchas dedicadas a la ganadería, al engorde y a la leche. Nosotros, como un paño de agua tibia, hemos formulado y nos aprobaron una alianza ganadera. Es una iniciativa excelente porque cuenta con apoyo del gobierno departamental y el Ministerio de Agricultura. Pero es solo para 40 beneficiarios. A ellos les han mejorado las condiciones, pero no es suficiente.

Lo mismo sucede con el cacao. Tenemos dos asociaciones de cacaoteros trabajando, tenemos una alianza cacaotera, hemos recibido apoyo de la Fundación Endesa pero no es suficiente frente al daño económico y ecológico que se causó con la tala de estos árboles. Se necesitan recursos, pero además las tierras aptas para el cultivo del cacao se han reducido. Pasarán unos 20 años para que Gigante pueda volver a tener la misma calidad de cacao en su zona.

 

¿Cómo va el avance de los compromisos de Emgesa en piscicultura y turismo?

Emgesa va a construir unos puertos y en Gigante quedarán ubicados dos. Sin embargo, no está contemplada la pavimentación de la vía principal hasta los puertos. Esa ha sido una preocupación muy grande del Gobierno Departamental y los municipios porque eso no quedó incluido.

A mí me parece algo injusto que se deje la carretera destapada de la vía central a los puertos. Ahí está el gobernador ayudándonos para que Emgesa recapacite pero en el concepto, los puertos Veracruz y La Honda, para que sean atractivos deben quedar pavimentados, andenizados e iluminados. De lo contrario no se mejorará la calidad de vida de los giganteños y será más complejo buscar otras alternativas económicas.

 

Volviendo a su frase de la era “pos-Quimbo”, ¿han calculado si los niveles de desempleo afectarán la economía del municipio?

En cuanto al desempleo yo considero que sí, que el año entrante cuando estas personas del municipio queden desvinculadas del proyecto, habrá una mano de obra, incluso calificada, que quedará desempleada. Una de las alternativas es la agroindustria, otra es el turismo y una más la piscicultura. Deben contemplarse oportunidades para poder desarrollarlas. Sin embargo, es un trabajo conjunto entre la Administración actual y las futuras para que el municipio no pierda la vocación agrícola que siempre ha tenido.

 

En un documento que hicieron llegar a DIARIO DEL HUILA, Emgesa afirma que en Gigante han sido invertidos cerca de $4000 millones.

A los seis municipios de la zona de influencia les asignaron unos recursos para inversión, de acuerdo a sus planes de desarrollo. A Gigante le correspondieron unos $4000 millones. En lo que respecta a nuestro municipio, personalmente considero que el valor del impacto es incalculable. Ningún dinero compensa el daño ambiental, económico, social que se le ha causado a estos seis municipios y especialmente a Gigante, que es el área de mayor influencia. Nos correspondieron $4000 millones y afortunadamente cuando yo entré a la Alcaldía solo se habían invertido $500 millones y pudimos invertir el resto de los recursos en obras que se habían proyectado desde la administración anterior. Para esto también contamos con el apoyo de la Gobernación del Huila.

 

¿Son suficientes estos recursos?

Considero que estos recursos son insuficientes para el municipio. Hay como treinta compromisos por parte de Emgesa y el gobernador del Huila, Carlos Mauricio Iriarte, ha liderado 25 mesas de seguimiento. Estamos “patinando” en varios de los compromisos. Por ejemplo, la compra de tierras, que está “cruda”; $600 millones que serían para vivienda, también está atrasado; la vía perimetral también está embolatada.

Si a Emgesa le dijeran que no puede llenar el embalse hasta que cumpla todos los compromisos, no la podrían llenar nunca. Estoy seguro que los próximos mandatarios van a tener que firmar esos acuerdos porque nosotros no vamos a alcanzar.

 

Pero en el Documento de Cooperación que contiene los compromisos hay deberes de todas las partes.

En esto hay responsabilidad de muchos actores. La compra de tierras, por ejemplo, es un compromiso del Incoder; el Gobierno tiene mucho que ver en todo esto pero como es un proyecto de interés nacional lo único que le interesa es que se ejecute sin importar si se cumplen o no los requisitos.

 

Usted asiste a las mesas de seguimiento del proyecto, ¿son efectivas, hay avances o se han vuelto protocolarias?

Son reuniones muy importantes y se ha avanzado. Lo que ocurre es que hay que seguir progresando. Faltan muchas cosas por ejecutar. Vamos a tener que continuar reuniéndonos porque la idea es que a 31 de diciembre podamos concluir. Lo veo difícil.

 

¿A quién le corresponden los procesos de desalojo que se realizan en las veredas del municipio?

Los procesos de desalojo nos han tocado a nosotros. Eso es de ingrata recordación. Sí hemos estado muy pendientes de los ciudadanos, hemos contado con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, la Contraloría, la Procuraduría, de la Oficina de Derechos Humanos de la Presidencia.

Por otro lado, vemos preocupante la extracción de material de playa para la construcción. Ya habilitaron las vías alternas y muy seguramente van a quedar tapadas tres fuentes de materiales que son requeridos por el Municipio y los particulares. Ahí tenemos un cuello de botella porque el material de playa se ha encarecido demasiado.

 

¿A la fecha qué veredas y empresas comunitarias han desaparecido como consecuencia de la construcción e El Quimbo?

Las veredas que ya desaparecieron son Veracruz, La Honda y la mayor parte de El Espinal. Las empresas comunitarias que ya no existen son Los Cocos, Las Peñas y Remolinos. En la vereda El Espinal (Puerto Seco) los pescadores artesanales, aunque compensados algunos, están afectados en su totalidad porque no hay pesca arriba del puente Paso de El Colegio.

La vereda El Libertador no queda en el área de influencia pero también se afecta y todas las veredas productoras de café, en la zona alta. Hay preocupación por el cambio de temperatura que puede haber en la zona porque derribar 8500 hectáreas de bosque debe tener un impacto muy grande en estos microclimas tan especiales como Silvania-La Gran Vía.

 

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La semana anterior al Municipio le correspondió desmantelar la escuela de la vereda Veracruz

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Iván Luna Ortiz, alcalde de Gigante (Huila)

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El municipio de Gigante es el más afectado por las obras de El Quimbo. El 43,91% de las obras de la represa serán en sus veredas 

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Un cementerio de árboles talados en la vereda La Honda, que será inundada completamente, se puede apreciar a la salida del municipio

 

 

Inversiones por $3900 millones en Gigante: Emgesa

 

La firma Emgesa, propietaria del proyecto El Quimbo indicó a DIARIO DEL HUILA que como consecuencia de las mesas de concertación realizadas en 2009 se incluyeron 30 acuerdos adicionales a la Licencia Ambiental, “con actividades y programas encaminados a contribuir con el desarrollo socioeconómico de los municipios”.

Entre los acuerdos está la constitución de una fiducia para adelantar proyectos de desarrollo local en los seis municipios del área de influencia directa de El Quimbo por valor de $16.500 millones. De esa cifra le correspondieron $3900 millones a Gigante.

“Hasta el momento se han comprometido para la ejecución el 89% de estos recursos (más de $15.000 millones) y se han entregado diferentes proyectos concertados con las alcaldías de los seis municipios”, agregó Emgesa en un documento entregado a este medio de comunicación.

En Gigante las inversiones han sido las siguientes:

- Compra de lotes para la construcción de viviendas de interés social en las urbanizaciones “Nuevo Horizonte” y “Puerta del Sol” con un valor de casi $250 millones.

- Inversión de $123 millones para la construcción de un sistema de acueducto que beneficia a 186 hogares de la urbanización Madres Cabeza.

- Más de $400 millones en servicio de mano de obra, suministros y materiales requeridos para la pavimentación de vías del casco urbano.

- Emgesa aportó más de $250 millones para la reposición de tuberías del acueducto y alcantarillado y construcción de nuevos pozos y cajillas.

- Entrega de maquinaria de construcción con una inversión de más de $374 millones: una retroexcavadora y una volqueta para ejecutar obras públicas.

- Remodelación del parque principal y parque de Rioloro, con una inversión de más de $400 millones.