“Al gobernador le avisamos del llenado el 28 de junio”: Emgesa
Luego del malestar de autoridades como la Gobernación del Huila y la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena -CAM- porque aseguraron que el llenado de la represa El Quimbo los tomó por sorpresa, Lucio Rubio, director de Emgesa en Colombia, declaró que estos entes fueron notificados. DIARIO DEL HUILA conversó con él.
El alto ejecutivo afirmó que cumplirán con todos los puntos de las mesas de concertación y entregarán cerca de 7000 millones de pesos de regalías una vez empiecen a vender energía de El Quimbo.
El gobernador del Huila, el director general de la CAM, alcaldes del área de influencia y en general la sociedad huilense llamó la atención por la sorpresa que representó el inicio del llenado de El Quimbo. ¿Qué sucedió? ¿Por qué se actuó de esa manera?
El llenado es un hito muy importante en el desarrollo del proyecto. Dentro de las últimas semanas hemos venido hablando de lo que es el proceso de llenado incluyendo la divulgación con las comunidades, la mesa de gobernanza y el Comité con los piscicultores, inauguramos el viaducto y dijimos que El Quimbo estaba listo para empezar la inundación. En esos escenarios se llegó a un consenso en que debía darse en los meses de julio y junio por ser los de mayores caudales y sin afectar otras actividades. Estábamos pendientes de la verificación de las exigencias de la licencia ambiental para iniciar el llenado.
¿Cuándo recibieron esa resolución de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales?
Eso se cumplió el 26 de junio. A partir de esa información, el mismo día informamos de forma oficial a la ANLA y a la Corporación Autónoma Regional del Alto Magadalena -CAM- que a partir del día 28 podíamos empezar el llenado del embalse. ¿Por qué es tan difícil tener una fecha y hoja fija? Porque depende de que se den unas condiciones hidrológicas en el río, había que hacer un monitoreo permanente. Al gobernador, Carlos Mauricio Iriarte, se le informó directamente diciéndole que era imposible determinar fecha y hora exactas. El 29 le dije que no se había hecho y el 30, cuando se presentaron las condiciones, le comuniqué que habíamos iniciado. La primera autoridad del Huila tenía que contar con esa información.
¿Cuáles eran esas condiciones necesarias para el llenado de El Quimbo?
Para proceder a hacer el cierre de la compuerta requeríamos unos caudales inferiores a 500 metros cúbicos por segundo y el río Magdalena estuvo presentando niveles altos, entre ochocientos y hasta mil metros cúbicos por segundo, y así técnicamente era imposible bajar la compuerta. Por otro lado, era importante que el río viniera limpio, a esa hora de la mañana (5:30) no tenía arrastre de madera para que la compuerta sellara perfectamente. Es muy difícil prever condiciones futuras y la decisión final de cierre se toma en el sitio de las compuertas.
El gobernador habló de unos puntos que faltan por cumplirse de los definidos en las mesas de concertación, ¿qué pasará con esas compensaciones después del llenado?
La gran mayoría de esos puntos se han cumplido entre ellos la fiducia de 16.500 millones de pesos que se han entregado a los municipios de influencia para mejoras en los mismos, los estudios de los distritos de riego. Hay otros que están en proceso de seguir cumpliendo, algunos que no dependen totalmente de la compañía. En cuanto al restablecimiento de la actividad productiva, Emgesa ha puesto más de dos mil hectáreas en los cuatro reasentamientos y en las compensaciones de la población no residente.
¿En cuánto tiempo proyectan terminar de cumplir esos puntos que faltan?
Hemos iniciado el llenado, tenemos que esperar a que se llene el embalse y cumplir los protocolos para generar energía eléctrica. Eso no implica que sigamos desarrollando las actividades pendientes. Seguimos trabajando en los distritos de riego que en el segundo semestre se van a finalizar, la restauración del bosque seco-tropical tomará más tiempo por el proceso natural, en la construcción de las plataformas de puertos, en la vía perimetral (diseño fase 3). Vamos a cumplir con todo.
¿En qué va la vía perimetral?
En las mesas de Gobernanza se analizaron dos posibles trazados en términos ambientales, económicos, de conectividad y se determinó que la mejor vía es la que comunica El Agrado con Paicol, la vía a La Plata y a su vez con el viaducto. Ahora estamos en la fase de la ingeniería de detalle para poder construirla en menos de veinte meses.
Otro de los reclamos, esta vez por parte de la CAM, es la no extracción del material vegetal en la zona de inundación…
Es otro de los mitos en este momento. Llevamos 18 meses trabajando con la biomasa, se han extraído 250.000 metros cúbicos y lo vamos a seguir haciendo porque mientras el agua sube, se va retirando la biomasa del embalse además de las barreras instaladas para retener la que flote. La objeción que hace el director de la CAM es sobre 1000 hectáreas de terreno que tiene pendientes de 45 grados, a los que no puede acceder la maquinaria ni los funcionarios. La empresa ha propuesto un mecanismo de compensación adicional en otras zonas del embalse, biomasa por debajo de los cinco centímetros de grosor, 60.000 metros cúbicos adicionales.
El director de la Corporación habló de un proceso de descomposición masiva que causará fetidez…
Es un proceso natural en los embalses, por eso el requisito previo es el aprovechamiento forestal. Los volúmenes de biomasa dentro de la represa se han reducido significativamente. Estamos esperando que nos entreguen los salvoconductos para transportar la madera a un predio en el municipio de El Agrado y luego se generará energía eléctrica a partir de la quema de la misma.
¿Cómo cree que queda el clima en el Huila después de El Quimbo y ante la posibilidad de nuevas represas?
El Huila es conocido por un potencial hídrico importante y la posibilidad de que se puedan desarrollar más proyectos. Hacia el futuro el departamento tendrá que analizar si quiere que nuevas iniciativas se realicen. Cuando iniciamos El Quimbo, los treinta puntos consensuados fue el aval de los municipios para desarrollar el proyecto, compensaciones adicionales a las de la licencia ambiental.
¿Emgesa estaría dispuesta a invertir nuevamente en el departamento para la realización de un nuevo proyecto hidroeléctrico?
En este momento no hay nuevos proyectos. Si se llegase a desarrollar una iniciativa lo más importante es contar con el aval necesario para que se realicen, es imprescindible el consenso. Si el departamento quiere se podrán hacer, si hay negativa, no se harán. Hay que esperar una próxima subasta de energía, se está hablando de que en el año 2023 Colombia necesitará nueva energía y estamos estudiando qué otros proyectos podríamos presentar. Hay estudios muy preliminares pero no se ha concretado ninguno. En el Huila tenemos los derechos de Pericongo y otro pero no tienen un análisis importante.
Gobernación no aprovechó oportunidad de ser accionista del Grupo Energía de Bogotá
Lucio Rubio, director de Emgesa en Colombia, dijo al DIARIO DEL HUILA que es imposible aceptar y dar ‘todo lo que les piden’.
En uno de los puntos de la mesa de concertación de El Quimbo se planteaba la posibilidad de que el Gobierno del Huila pudiera tener parte accionaria del proyecto, ¿qué sucedió?
Es el punto número treinta en el que se daba la oportunidad al Gobierno Departamental de comprar parte de las acciones que Emgesa tenía en el Grupo de Energía de Bogotá -Emgesa tenía el 15%- y se hizo una venta a través de la Bolsa de Valores. En ese momento, Luis Jorge Sánchez no tomó ningún porcentaje pero se ha cumplido en que se vendieron las acciones, tuvo la posibilidad de comprar pero no lo hicieron.
¿Por qué cree que a pesar de las obras y las compensaciones a las que usted hace referencia, la comunidad huilense no quiere el proyecto hidroeléctrico El Quimbo?
Es una pregunta que hemos debatido mucho al interior de la compañía, por qué la sensación es que nada es suficiente. La respuesta es que las expectativas que se generan son muy grandes, cuando nos piden tantas cosas y es imposible dar todo lo que solicitan, cada vez más gente. Cuando decimos que usted ‘no tiene derecho’ o ‘no forma parte de los compensados’, la reacción es ‘a mí no me cumplen’, el sentimiento en contra de Emgesa.
¿Por qué cree que una de las entidades que más los apoyó El Quimbo como la Cámara de Comercio de Neiva y otras han cambiado su posición frente al proyecto?
La política de la compañía siempre ha sido la de estar muy abiertos, de comunicar cómo se están desarrollando las obras. El hecho de realizar 26 mesas de concertación, participar de un Comité de llenado, tener contacto permanente con los alcaldes de los municipios, hacer comités de empleo, dialogar con las comunidades. Puede haber puntos de vista que no se comparten pero hemos sido receptivos a lo largo de todos estos años.
¿En qué condiciones quedará la generación del empleo después del inicio del llenado del embalse?
Más de ocho mil personas han pasado por el proyecto en sus cinco años de construcción, a medida que van terminando los frentes de obra, se va disminuyendo el personal pero aún tenemos algunos abiertos tales como los distritos de riego, la restauración ecológica, vías, rescates arqueológicos. Cuando la central entre en operación, los empleos serán similares a los de Betania -entre 30 y 35 personas- no va a requerir los mismos volúmenes pero se va a seguir generando empleo para mantenimiento, por ejemplo.
El departamento recibirá unas regalías por la producción de energía, ¿cuáles son los cálculos de lo que aportará anualmente?
Hay un conjunto de beneficios para el departamento. El primero es la generación de empleo y el segundo, casi 65’000.000 de dólares adicionales por los puntos de las mesas de concertación para el desarrollo regional y tercero cuidar y preservar el ecosistema. Cuarto, una vez el proyecto empiece su operación, el 6% de la venta de energía derivada de El Quimbo, será entregado a los municipios del área de influencia (del embalse y de la cuenca: 50%) y a la Corporación Autónoma (50%). El estimado es de 7000 millones de pesos. Es decir que junto con Betania, entregaremos aproximadamente 14.000 millones de pesos al año.
Por otro lado, se ha planteado la posibilidad de desarrollar piscicultura en la represa El Quimbo aun cuando ha sido definido como un embalse unipropósito, ¿qué posibilidades existen?
Antes de hablar de cualquier situación es necesario construir el plan de ordenamiento del embalse que determinará qué otras actividades pueden ser compatibles con la generación de energía. Ese análisis está previsto para el año posterior a la entrada en operación porque el embalse requiere de una estabilización, va ir sufriendo un proceso de cambio al pasar de agua en movimiento a un cuerpo lentico. La piscicultura puede ser una actividad que se desarrolle pero insistimos en que se deben respetar los límites, cosa que no se hace en Betania.
