El presidente de la paz (1962-1966)
El expresidente Guillermo León Valencia Muñoz, el segundo presidente del frente nacional y primer presidente del partido conservador de conformidad con la alternación pactada. Fue elegido el domingo 6 de mayo de 1.962.
Desde muy joven, dada su inclinación hacia la política y la oratoria, fue elegido concejal de Popayán y diputado a las asambleas del Cauca y de Cundinamarca. Posteriormente fue elegido Representante a la Cámara y Senador. El Presidente Laureano Gómez lo designó embajador ante el gobierno de España, dejando muy en alto el nombre de la Patria.
Al constituirse el “frente civil” acompañó a Alberto Lleras Camargo en la resistencia al gobierno del General Rojas Pinilla.
Al prestar juramento como Presidente de Colombia manifestó que su gobierno sería de gran sensibilidad social y que su soporte estaría en la clase media colombiana y en los trabajadores. Anunció que estando dentro de la Constitución, conjuraría la guerrilla y los crímenes abominables, convocando a la nación a “ La suprema cruzada de la paz”. Invocó a Dios “para pedirle que ilumine mi opaca inteligencia, que estimule mi corazón, que fortalezca mi carácter, que agudice mi sensibilidad, que dilate mi pulcritud, que purifique mi patriotismo, para que en el ejercicio del mando obre a toda hora como caballero, actúe en todo instante como buen Colombiano que procede siempre como Cristiano que encuentra en su devoción fervorosa por el Sagrado Corazón de Jesús la inspiración de sus actos, el impulso de sus propósitos y la justificación de su conducta” ¡Qué palabras tan elocuentes y maravillosas!
De inmediato, el Presidente Guillermo León Valencia acometió con éxito la pacificación del país, con la eficaz colaboración de la Fuerzas Armadas. Su hijo, el expresidente del Directorio Nacional Conservador Ignacio Valencia López, insigne orador, me dijo en alguna oportunidad, que su padre, en el primer consejo de ministros dijo: “En este gobierno vamos a cambiar de metal, en lugar del oro, el plomo”, refiriéndose a las ayudas económicas del gobierno anterior a quienes se comprometieran a dejar las armas.
Efectivamente, se procedió a combatir las llamadas “repúblicas independientes”, territorios controlados por los bandoleros que imponían sus propias leyes y no permitían la presencia de las autoridades legítimas, como “El Pato”, “Marquetalia”, “Riochiquito”, “Tierradentro”, “Guayabero”, y “Sumapaz”. Por ello las gentes le dieron el merecido apelativo del “Presidente de la Paz”, bien diferente del hoy “Nobel de la Paz”.
Igualmente, el Presidente Guillermo León Valencia afrontó los diversos problemas económicos, sociales, educativos y la realización de obras públicas en toda la nación.
Fue artífice de la unión conservadora entre el ex presidente Mariano Ospina Pérez y Álvaro Gómez Hurtado, quienes firmaron el pacto de unidad el 13 de marzo de 1963.
Al concluir su mandato fue nombrado nuevamente embajador en España. El día 4 de noviembre de 1.971 falleció el expresidente Valencia en la ciudad de New York en el hotel Belmont Plaza. Su cadáver fue trasladado a su ciudad natal Popayán, donde luego de sentidos honores y homenajes fue sepultado.
