EL PODER DE LAS CREENCIAS
Por: Froilán Casas
Obispo de Neiva
Las creencias hacen parte de la cultura de los pueblos. Pretender quitarle al hombre su dimensión trascendente es castrar, es mutilar al hombre. Los totalitarismos de Estado en línea marxista-leninista y los llamados librepensadores del llamado capitalismo salvaje, han intentado –y lo han logrado por décadas-, abolir todo vestigio religioso de los pueblos. Su triunfo es efímero, pues va contra la esencia del ser humano.
El hombre por naturaleza necesita expresarse religiosamente. Como dice el gran poema DESIDERATA: “Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él”. En la mitología griega, fue Prometeo quien robó el fuego a los dioses para traerlo a los hombres, ya sabemos qué hizo Zeus con él.
En el Libro Santo, aparece una historieta en la que muestra cómo el hombre levanta una torre para desafiar el poder de Dios, -ya sabemos cuál fue su fin-. El régimen del terror en la cruenta revolución francesa, sacó a Dios de la vida pública, hasta del calendario, -¡qué actitud tan visceral y apasionada de odio a Dios y a los creyentes!-. Y, ¿en qué quedó tanto odio? ¡Ah, lo que por agua viene, por agua se va! El mismo que impuso la guillotina, murió en ella, ¡víctima de su propio invento! ¿Saben quién fue ese tristemente célebre? Maximiliano Robespierre.
En los países de dictadura de partido, el comunismo quiso borrar todo vestigio religioso, hasta se borró en el calendario el nombre de Cristo: ya no se mide el tiempo, antes y después de Cristo. Ahora debe decirse: Antes y después de nuestro tiempo. La artificial e impositiva unión de países disímiles en cultura pero bajo la férula de la dictadura del proletariado: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, ¿en qué quedó después de la perestroika (reestructuración), y el glasnost (apertura, trasparencia) auspiciadas por Mijail Gorvachov? Los otrora templos confiscados y convertidos en museos se llenaron de fieles en las celebraciones litúrgicas.
En los países eslavos la fe cristiana católica y la fe cristiana ortodoxa está viva y en crecimiento. ¿Por qué algunos sobrevivieron en los inhumanos y despiadados campos de concentración nazi? Por favor, pregúntenle al famoso neurólogo-siquiatra Viktor Frankl, quien sobrevivió a los terribles campos de concentración, incluyendo Auschwitz, el secreto de su sobrevivencia. Sin creencias no hubiese soportado tantos vejámenes, -él era un judío creyente-. ¿Por qué los cristianos sobrevivieron tanta persecución en la época del Imperio romano? Su fe en Jesucristo que les llevó a soportar tanto odio y violencia; hasta que cayó por sí solo.
El testimonio, la valentía de los cristianos, doblegó al colosal Imperio. ¿Cuál fue el secreto para que Mahatma Gandhi, Alma Grande, hubiera podido lograr la independencia de su país del poder británico? La fuerza en sus creencias. ¡Impactante! Sin derramar una gota de sangre logró llevar a la India a la independencia, -lástima que no se supo manejar con sabiduría ese triunfo-. ¡Ah, la ambición humana! Ante una pandemia como la que vivimos: ¿cómo superar el miedo, la incertidumbre, la angustia? No basta la asistencia médica- hospitalaria y la reactivación económica. Se requiere salud mental. Un gran componente es la oración.
