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Opinión/ Creado el: 2017-08-09 01:27 - Última actualización: 2017-08-09 01:34

El Periodista misógino

Conociendo a Másmelas como lo conozco, puedo asegurar que la Secretaria de Hacienda es víctima por punta y punta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 09 de 2017

Por Jhon Fredy Trujillo
Jhontruji95@gmail.com

Leyendo las páginas de los periódicos locales me encuentro con una de las más aberrantes y estúpidas prácticas, una de esas que inexplicablemente no hemos logrado abolir, pese a que nos jactamos de decir que somos de mente abierta y que hemos evolucionado para bien de la sociedad.

Se trata del absurdo, obtuso y vetusto machismo, ese arbitrario comportamiento que afecta a las mujeres, en especial aquellas que con mucho esfuerzo y dedicación están ocupando espacios que hasta hace poco eran de exclusivo dominio de los hombres.

El más reciente caso lo leí en el periódico Diario del Huila, medio de comunicación de ideales conservadores y una gran tradición en el Huila, liderado por dos grandes mujeres, la señora María Mercedes Rengifo y su hija, la muy ponderada María Pía Duque.

Allí escribe el reconocido periodista Édgar Artunduaga, a quien admiro por ser frentero en muchos aspectos, pero a quien hoy se le están “yendo las luces” con comentarios ortodoxos, fuera de contexto y evidentemente machistas que incluso lo ubican como un misógino más, una condición que debería generarle vergüenza.

La columna la tituló “La Secretaria de Hacienda negociante”, refiriéndose a Saharay Rojas (Secretaria de Hacienda de Neiva), a quien no conozco personalmente, pero admiro por haber llegado a esa posición, siendo una persona joven y sobre todo por lograrlo siendo mujer.

El otro cuestionado en la columna es Carlos Felipe Másmelas, a quien sí conozco y muy bien, especialmente por sus negocios no muy rectos y por ser un ‘buena vida’ a costillas de los demás.

Conociendo a Másmelas como lo conozco, puedo asegurar que la Secretaria de Hacienda es víctima por punta y punta. Primero por haberse dejado embaucar de Másmelas (algo que le ha pasado a varios neivanos) y luego por haber caído en la verborrea de Artunduaga, quien no solo se mete con el negocio fallido entre la Másmelas y Saharay, sino que cuestiona aspectos de la vida íntima de ella, un gesto bajo y guaricho del connotado periodista, con el que además se confirma su condición de misógino.

¿Será que con los años eso pasa? Artunduaga tuvo fama de mujeriego y picaflor hasta que llegó a su vida su actual pareja, Marcela Bobadilla, quien encantada por los halagos y su perfil de loor, se la jugó. Aunque la maltrataron socialmente por dejar a su esposo, ella no lo pensó y se fue con Artunduaga. Hoy lo que se ve es que tienen una bonita relación.

Pero además Artunduaga es padre de dos hijas (mujeres), tiene hermanas y hasta hace poco una mamá que adoró. También comparte la vida con una gran mujer, entonces no se entiende cómo se atreve a agredir a las mujeres.

Lo que dijo de Saharay fue indudablemente feo, pero suave si lo comparamos con lo que ha dicho de otras mujeres como Cielo Ortiz, la gerente de las Empresas Públicas o de la exgobernadora Cielo González Villa, a quien incluso tildó en una de sus columnas de lesbiana y corrupta.

¿Qué le está pasando al otrora gran periodista? Personalmente lamento que los años le hayan llegado con la absurda condición misógina, pues eso deteriora su imagen de buen escritor y quita peso sus denuncias.

Por el momento toda mi solidaridad con las Cielos (Ortiz y González) y por su puesto con la Secretaria de Hacienda, mujeres verracas que merecen mi respeto y admiración y a quienes conmino a seguir adelante, sin importar los muchos comentarios de personas misóginas y retrógradas como Artunduaga.

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