El papel de los medios
Actualmente los medios de comunicación se han convertido en los principales aliados estratégicos del accionar gubernamental para contrarrestar la propagación de la pandemia del Covid19. Hoy, estamos viviendo una emergencia social, económica y sanitaria de grandes proporciones que tiene amenazada la supervivencia de los seres humanos. El consumo masivo de la información ha venido aumentando de manera exponencial durante las últimas seis semanas, al igual que la propagación de la pandemia del coronavirus. Paralelo a lo anterior, el uso de las redes sociales ha generado un cúmulo de informaciones que en muchas ocasiones es ocasionada para desvirtuar la verdadera realidad de esta problemática.
Lo que, si es claro, es que los ciudadanos compatibilizan el uso de los medios más abiertos y generalistas, con los más especializados y fragmentados a través de las redes sociales. La irrupción de estas parece que están desdibujando el papel de los medios de comunicación. El confinamiento de las familias ha permitido a los medios televisivos tradicionales, en un abierto recobrar protagonismo que poco a poco iban perdiendo durante los últimos años.
Desafortunadamente las redes sociales viven por su parte un período de eclosión incontenible. La extensión de su capacidad de interconexión tiene un grave inconveniente: el descontrol absoluto de sus contenidos. Ninguno se hace responsable realmente de lo que aquí aparece. La proliferación de campañas de intoxicación organizadas campea a sus anchas. Tampoco existe un control real sobre lo que cada individuo puede ver o hacer.
Por este motivo, todos los medios impresos y digitales merecen nuestro justo reconocimiento por el papel protagonista que desempeñan en la información de todos los programas oficiales para atender esta pandemia. A pesar de las dificultades financieras que atraviesan todos los periódicos, producto de los altos costos financieros para su operación y por la competencia desleal que se está presentando en el ámbito nacional e internacional para difundir todos los acontecimientos que suceden a cada instante, por la penetración masiva de la virtualidad de los medios y por las redes sociales, es imperante que se mantenga ese fluido de información de manera responsable y sin afectar la imagen de las personas, como se está presentando actualmente.
Estamos viviendo una emergencia sanitaria y económica llena de incertidumbres. Hay muchas preguntas y no siempre tenemos las respuestas, pero todo el equipo de los medios de comunicación trabaja incansablemente para buscar encontrar información fiable y acompañar a la opinión pública en estos momentos tan duros. Nunca habíamos tenido tanto sentido nuestra misión de servicio público como ahora. Y a la vez nuestra situación económica nunca había sido tan frágil.
