El Papa Francisco, el Alcalde de Neiva y la corrupción en Colombia
A la visita del Papa Francisco se le quieren atribuir, por adelantado, milagros que no van a suceder. ¿Pero qué tiene que ver el Alcalde Rodrigo Lara con la visita de Su Santidad? Pues, como lo vamos a ver, ambos están recibiendo lo que se llama en el argot militar “fuego amigo”… que de amigo no tiene nada.
Una vez que las Farc, como grupo armado, han ido desapareciendo del mapa político y físico de Colombia, la corrupción empezó a aparecer frente a la opinión pública como el ´iceberg´ que surge de entre la niebla de la negación, amenazando con hacer naufragar la nave de las instituciones y del estado.
Hasta ahora ha aparecido solamente la puntica del ´iceberg´ y ya sus afiladas aristas penetraron los puntos más sensibles del casco de la nave estatal, abriendo unos tremendos boquetes a la institucionalidad: en el Congreso de la República, en las campañas presidenciales, en la Fiscalía, en el sector privado y hasta en la Corte Suprema de Justicia.
El capitán de la nave, Juan Manuel Santos, tuvo que activar de inmediato las brigadas de control de averías: el pasado viernes anunció la radicación de algunos proyectos de ley, como el de protección de denunciantes, otro que intentará regular el llamado “lobby” o cabildeo, el Estatuto de Probidad, la ley de restricción de beneficios penales y la ley sobre contratación de infraestructura.
Por supuesto que también una oportunista senadora dijo que radicará un proyecto de ley para convocar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la justicia, ya que el Congreso no ha podido o no ha querido hacerlo en más de veinte años. Si de pronto, la reforma política que se tramita en el Congreso vía fast track, la quieran aprobar, entonces, salvarán la cara, porque en ese proyecto se establecen mecanismos para evitar la financiación ilegal y la superación de los topes en las campañas electorales. “La corrupción es la peor forma de violencia”, dice el capitán de la nave, cuya campaña también está siendo investigada.
Desde otros sectores, se están proponiendo medidas, algunas estructurales, dizque para derretir el témpano de la corrupción en Colombia y llevarlo a sus justas proporciones, como proponía el ex presidente Turbay, alma bendita. Pero ese milagro ecológico de reducir el ´iceberg´ no lo hace ni la virgen de Chiquinquirá cuya imagen la van a traer a Bogotá para que bendiga y proteja a Su Santidad que también está en la mira de sus agazapados enemigos de la curia vaticana y de otros sectores retardatarios.
La turbulencia creada por el boquete de los monumentales escándalos, las acusaciones y las detenciones de notorias figuras de la vida nacional se dieron precisamente en las fechas del Día Nacional de la Lucha contra la Corrupción. Así son las paradojas colombianas. Como para que nos sentemos a recordar algunos de los casos más escandalosos en el país, tomados de Wikipedia, (ya que la lista de casos aberrantes es tan larga, -para que se queden pasmados- mis lectores la pueden ver en el enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Casos_de_corrupci%C3%B3n_en_Colombia).
Y hablando de aberraciones, miren lo que sucede en Neiva: la agencia del Estado que les indica a los municipios cómo contratar bajo las normas internacionales de transparencia y eficacia, Colombia Compra Eficiente, acaba de publicar un listado de las 18 entidades que ya están haciendo el 100 por ciento de su contratación en línea, y la única alcaldía del país que aparece en ese listado es la de Neiva.
Estar muy bien calificado en Bogotá le ha dado buena imagen a nivel nacional, pero en Neiva le ha significado cuidar sus espaldas para evitar el fuego amigo o enemigo de concejales y políticos locales. "Lara ha pagado un alto costo político para lograr ese nivel de transparencia", dice María Margarita Zuleta (La Paca Zuleta, como le dicen sus amigos).
A pesar de las buenas prácticas en la contratación que ha logrado implantar el Alcalde Rodrigo Lara Sánchez y los significativos ahorros que ha logrado para el municipio, el primero que lo cuestionó públicamente fue el concejal Mateo Trujillo, de la Alianza Verde (del mismo partido del Alcalde), quien denunció en junio del año pasado que desde las empresas públicas de Neiva se había contratado a una empresa sin experiencia ni solvencia económica para suministrar los químicos con los que se trataba el agua de la ciudad. Tenía razón el concejal y así lo reconoció la gerente Cielo Ortiz, puesta en el cargo por el alcalde Lara, quien semanas después tuvo que liquidar el contrato porque el proveedor ‘se insolventó’, y empezó a incumplir poniendo en riesgo el tratamiento del agua que toman los más de 300 mil neivanos.
Después, Roberto Escobar, concejal de La U, en un debate dijo que en las empresas públicas estaban contratando a personas y empresas que financiaron la campaña de Lara. “¿Será que esta es la transparencia de la que tanto predican?”. Pero no tenía razón, porque como fueron aportes que no sobrepasaron el tope de financiación, es decir del 2.5% (monto máximo eran 26 millones 500 mil pesos por aportante), la Ley no impide que esta personas puedan contratar con el Municipio. Es decir, no hay ilegalidad alguna, pero de todas maneras, fue un golpe bajo al discurso del Alcalde, a quien también le quisieron cobrar su posición para hacer más abierta la contratación.
Uno de los argumentos que movió el comité ‘Revocatoria del mandato alcalde de Neiva Rodrigo Armando Lara Sánchez para devolverle Neiva a los neivanos' es que Lara le ha entregado la contratación del Municipio a empresas y personas que no son de la ciudad.
Las denuncias de los concejales son espurias porque Lara no es el ordenador del gasto en las empresas públicas. La revocatoria fracasó porque no convenció ni recogió las firmas. Y mientras entidades nacionales como Colombia Compra Eficiente o la Secretaría de Transparencia reconocen la gestión del Alcalde por combatir la corrupción y evitar malas prácticas de contratación, lo felicitan por su esfuerzo, en Neiva el Alcalde Lara tiene que cuidarse de las andanadas que le disparan.
El Papa Francisco, por fortuna, pertenece a la muy poderosa Societatis Iesu (Compañía de Jesús), pero aún así, tendrá que rezarle con mucha devoción a la Virgen, cuando venga a Colombia, no solamente para que nos salve de los odios de la polarización y de ese terrible cáncer de la corrupción y de la impunidad, sino para que también lo salve a él de sus malquerientes de la curia Vaticana, de los corruptos del Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido también como el banco vaticano, de sus enemigos de la Cosa Nostra, de los curas pedófilos y hasta de Donald Trump.
¡Bienvenido a Colombia y que nuestra Patrona lo bendiga, querido Papa Francisco!
