El nuevo rumbo político
Se empieza a vislumbrar en el horizonte, la inserción de las Farc a la arena política de acuerdo con lo esbozado en el pasado Congreso Constitutivo de las Farc, que se desarrolló el jueves anterior en el Centro de Convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada en Bogotá, con la presencia de más de dos millares de excombatientes de la misma organización. Los colombianos debemos seguir acostumbrándonos a esta serie de eventos políticos que se van a seguir presentando, durante el periodo preelectoral que se inicia a partir del segundo semestre del presente año. Era la primera vez, que los voceros de la misma, Timochenko e Iván Márquez, se estaban dirigiendo a todos los asistentes y que los distintos medios de comunicación nacionales e internacionales, debidamente acreditados, estaban informando su intencionalidad de participar como partido político, en las próximas justas electorales. La transformación de las Farc en partido político comenzó como un hecho simbólico. Por primera vez, un acto importante de esa organización no fue presidido por los siete miembros del Secretariado. Plantearon sus tesis que van a abordar dentro del proceso eleccionario que se avecina. Aunque va a ser muy controvertido su participación dentro de la civilidad colombiana, vale la pena apostarle a este reto, que emprenden para seguir su lucha revolucionaria, a través del tsunami de ideas para mejorar las condiciones de vida del pueblo colombiano.
Sus líderes expresaron que había que tomar conciencia de la amplitud con que debemos dirigirnos a la Nación, sin dogmas ni sectarismos, ajenos a toda ostentación ideológica, con propuestas claras y sencillas. Es destacable sus mensajes que siguen emitiendo a la sociedad colombiana, sobre la importancia de defender el proceso de reconciliación nacional y de la convergencia con otras fuerzas democráticas, para impulsar en el 2018, un gobierno que apoye el acuerdo de paz. El otro tema central que se planteó fue que van a persistir para llevar a Colombia al ejercicio pleno de su soberanía nacional, y a hacer vigente la soberanía popular, para luego enfatizar que su propuesta al país será ante todo pragmática. Paralelo a ello, se dieron a conocer los lineamientos y los estatutos que regirán el nuevo partido político. Todo lo anterior se generó en medio de las fuertes críticas que recibieron y que se convirtieron en el ojo del huracán, a raíz del inventario de bienes y activos que presentaron ante el Ministerio del Interior, compromiso adquirido durante la negociación del acuerdo del teatro Colón. Ha sido muy polémico, porque se busca reparar verdaderamente a las mismas, que es uno de los ejes de la construcción de la paz estable y duradera con este grupo ex insurgente. A pesar de que estos mecanismos son bastantes complejos para asimilarlos por parte de la sociedad colombiana, vale la pena seguir apostándoles a la paz.
