El momento de los resilientes

Por Frank Corredor
El turismo será el último segmento en recuperarse, pero el de mayor resurgimiento en toda la economía mundial.
Lograr que las personas se conviertan de nuevo en turistas dependerá básicamente de la existencia del antídoto, vacuna o cómo en estos momentos se perfila, aprender a convivir con el Virus.
Según los expertos la vacuna o tratamiento no será antes de 1 año. Por lo tanto lo que nos queda a los empresarios que le apostamos a este segmento que genera 1 de cada 10 empleos en el mundo, será, el de prepararnos para recibir esa “bonanza” impresionante que aparecerá en ese momento.
La sustentabilidad buscando el origen, deberá ser el plano de ruta, para convertir nuestros productos y destinos en segmentos completamente atrayentes para esos turistas; que según la OMT para el 2030 serán más de 1.200’000.000, que estarán buscando destinos diferentes a los tradicionales; es decir, destinos emergentes.
La utilización de energías renovables y no convencionales, el buen manejo de los recursos naturales, la implementación del reciclaje con nuestros desperdicios y la búsqueda de sostenibilidad con productos encontrados en la región, deben ser el sentimiento que nos caracterice, para convertir nuestros productos en componentes muy atrayentes de nuestros destinos. No podemos seguir siendo espectadores de algo que a gritos nos pide el planeta, si bien muchos lo estaban haciendo, queda en el aire que fueron más por el movimiento Green Wash, que por una verdadera conciencia.
Nuestro compromiso debe ser real y muchísimo más fuerte.
No importa si somos de un turismo corporativo, cultural, religioso, recreacional, o cualquiera que nos representa; cada uno de nuestros productos Turísticos, incluyendo entre otros: Hoteles, restaurantes, tiendas de Artesanías, guías, experiencias y cualquiera que tenga que ver con la cadena de valores del sector; deberán mostrar más que un servicio, deberán mostrar amor por lo que se hace y reflejar en su rostro la alegría de poder atender a personas que nos quieren conocer, poniendo todo para que se lleven en su memoria los mejores recuerdos de una región con altísimas oportunidades para ofrecer.
A su vez, nosotros como emprendedores, entender y escuchar mucho más a quienes tenemos al lado, con quienes trabajamos, con quienes construimos día a día ese futuro mejor. Debemos poner sus sueños como si fueran propios y trabajar de la mano y en conjunto por salir adelante.
El turismo será punta de lanza en la transformación de las regiones, millones de personas lo necesitará para alejar el estrés creado por esta situación; en el momento en que seamos inmunes o podamos combatir a este virus, que más de ser algo negativo, nos está ayudando a ser verdaderos seres humanos, se producirá una explosión de oportunidades para el sector sin precedentes y es en ese momento donde los destinos emergentes serán protagonistas; imagínese como añoran las personas en este momento el poder salir!, por lo tanto Debemos garantizarles algo verdaderamente mágico.
Y ese destino debe ser HUILA, con productos que se alejen totalmente del concepto decorativo de la “silla plástica”. Con tan solo mirar al rededor, nos daremos cuenta que el butaco, mueble o incluso la tinaja donde almacenaba agua la abuela es algo mágico, un elemento que cuenta una historia y que hace parte de un territorio.
Valoremos lo hecho a mano, lo artesanal, alejemos los conceptos minimalistas y seamos maximalistas, llenemos nuestros espacios con criterios de diseño llenos de sentimientos, de formas y servicios, inyectémosles EXTASIS ESTÉTICO, que nos permitan terminar de posicionar ante el medio local e internacional como destino emergente importante de Colombia.
Por lo tanto lo que nos queda es mucho por venir, solo debemos aguantar este momento, dejar nuestros sueños personales un poco al lado y convertir los sueños de los demás como si fueran propios, es el momento de aguantar, el mundo no se va a acabar, es el momento de los RESILIENTES.
