El martillo y la danza
El investigador Tomás Pueyo escribió un nuevo artículo titulado “El Martillo y la Danza”, con más de 5 millones de visitas, en el cual advierte a todos los países las dos opciones frente a la pandemia que padece la humanidad entera: luchar o sufrir una epidemia masiva.
Si se lucha ahora se frenan los muertos, se alivia el sistema de salud, nos preparamos mejor, aprendemos más y ganamos tiempo.
Si por el contrario, si no se hiciera nada, muchos se infectarían, los sistemas de salud colapsarían y se explotaría la tasa de letalidad. Sí por ejemplo, el 75% de estadounidenses se infectaran, y muere el 4%, habría 10 millones de muertos, o sea 25 veces los que murieron en la segunda guerra mundial. Si solo el 25% se enferma y la tasa es del 0.6%, al final habría 500.000 muertos.
Si el 5% de los infectados requieren cuidados intensivos y no lo tienen, muere la mayoría de esa gente. Es así de simple. Además, al colapsar el sistema de salud, aumentaría la mortalidad de otras enfermedades.
Manifiesta que la estrategia de mitigación no trata de contener la pandemia, si no de aplanar la curva, mientras la estrategia de supresión trata de aplicar medidas duras para controlar rápidamente la epidemia. En Corea, la tasa de letalidad fue del 0.9%.
Le da igualmente un valor al tiempo. Cada día que se retarde el Coronavirus podremos prepararnos mejor. Con la supresión efectiva, la cantidad de casos reales se reduciría drásticamente, lo mismo que el daño colateral, y los trabajadores de la salud se recuperarían para poder seguir prestando sus servicios.
Indica que la mayoría de países no tienen idea de cuantos casos reales tienen. Solo se sabe que las cifras oficiales no son correctas y lo único que se sabe son las decenas de miles de casos en países como España, Italia, Francia, Reino Unido o los Estados Unidos.
Considera vital las pruebas de la población y el seguimiento a los afectados, tal como se hizo en Corea y Hubei, junto con las cuarentenas y aislamientos.
Estima que la verdadera estrategia de supresión es la del Martillo y la Danza, actuando rápido y de manera agresiva. En Hubei en dos semanas se volvió al trabajo, a las 5 semanas la situación estaba bajo control y en 7 semanas los casos nuevos eran mínimos. Después se requerirá un esfuerzo a largo plazo para mantener el virus contenido, hasta tener un tratamiento efectivo o una vacuna. Una danza de las medidas entre recuperar la normalidad y contener la expansión de la enfermedad. Una danza entre la economía y el sistema sanitario. Así entiendo yo la acertada política del Presidente Iván Duque en Colombia. Un columnista colombiano escribió con razón esta semana: ”…cuidar la economía, procurar que goce de buena salud, es análogo a cuidar la vida. Es peligroso creer que son opuestos”.
Finalmente, doy a conocer algunas opiniones de mi sobrina Marta Cabrera Sierra, exitosa médica Javeriana residente desde hace muchos años en la ciudad de Madrid: “La vacuna llevará tiempo, por lo tanto estamos abocados a convivir con el virus y crear inmunidad frente al mismo”. Igualmente:” Los fármacos que se están usando son para acortar la enfermedad, mejorar algunas complicaciones y evitar que los casos leves se agraven” Advierte además el gran esfuerzo que debe hacer nuestro país, como en efecto lo está haciendo, para ayudar con el sustento a buena parte de la población que requiere de ello, para evitar así una hambruna generalizada.
