viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-07-26 12:59

El lastre del "No"

Escrito por: Orlando Parga Rivas
 | julio 26 de 2017

La filosofía del "No Puedo" cuánto daño le hace a las nuevas generaciones, al punto que los ancla continuamente a la frustración y al fracaso, llegando incluso a estancar el desarrollo económico de todo un país. El pesimismo se viene apoderando de nuestra nación gracias a la pobreza de espíritu de muchas personas que descargan en los otros las decisiones sobre su futuro, que contagian negativismo, apatía, escepticismo y desesperanza.

El no puedo o eso no me toca a mí, que importa, qué más da o lo que diga aquél, conducen generalmente a sin salidas paralizantes, que arruinan cualquier proyecto o empresa. Asumimos el pesimismo culpando por ejemplo de nuestras desgracias a los políticos, a la difícil situación económica por la que atraviesa el país y de paso justificamos el no intentar cambiar las cosas magnificando al nivel de tragedia invariable la crisis en la que nos hallamos y delegando en caudillos o líderes mesiánicos la suerte de nuestra vida, sin tomarnos el menor esfuerzo de buscar la brújula que nos lleve a salir de la encrucijada.
Existen seres humanos que mantienen una actitud poco esperanzadora, incapaces de avizorar un futuro alentador y se sientan en la silla de la resignación para ver pasar con pesimismo la situación deprimente por la que atraviesa su hogar, la barriada, la ciudad, la región y el país.

Lo que el país requiere es de seres humanos optimistas, autónomos, proactivos, emprendedores, innovadores, capaces de salir de su zona de confort, por paupérrima o próspera que sea. Hombres y mujeres que vean en las crisis oportunidades de cambio y de mejora, y que con esa nueva mirada vislumbremos una esperanza que le dé sentido a la búsqueda de una mejor nación. Eso es lo que necesitamos: optimismo y confianza, la llave y la puerta para encontrar la salida al éxito y a la felicidad.

El líder tiene como base el valor del optimismo y afrontan la vida con aspiraciones y sentimientos positivos, pensando en que los obstáculos son las oportunidades que nos da la vida para superar con entereza las vicisitudes y dificultades que nos da el devenir diario de la vida.
El Padre Rafael García Herreros nos lo decía, "Hacía muchos años que no se sentía en Colombia la alegría que se siente actualmente, que no se respiraba el aroma de optimismo que se respira por todas partes, que no aparecía la sonrisa en todos los labios. Hay una esperanza profunda de cambio, de algo que va a venir y que va a transformar el aspecto del país."

 Usted no puede dejarse vencer ante la primera caída o desilusión.  Usted debe quitarse de la mente esos pensamientos negativos que a toda hora lo desalienta y lo llevan a deprimirse fácilmente.  A pesar de esas situaciones un poco desagradables y difíciles debe sacar el mejor provecho para terminar una acción.
Una de las cualidades del optimista es que tiene bien puesto los pies sobre la tierra y siempre carga una brújula para no perder el horizonte y la visión de la realidad, para saber de lo que no es capaz en la vida. "Debemos llenarnos de fe y de entusiasmo por ella. Debemos aglutinarnos para sacar adelante y para realizar el bellísimo porvenir que está escrito para Colombia. Aportemos optimismo en estos momentos. Quitemos totalmente el pesimismo que quiere apoderarse de muchos", invitaba en vida el Padre Rafael García Herreros.
Entonces, ejerzamos el rol de cristianos y ciudadanos asumiendo nuestra autonomía personal y nuestra responsabilidad social, no culpemos a nadie de nuestras desgracias individuales o colectivas ni deleguemos en ningún 'mesías' de carne y hueso la tarea de solucionar las desgracias personales o de la nación. Si actuamos con inteligencia, humanismo cristiano, compromiso, solidaridad, optimismo, emprendimiento, innovación, caridad y amor, superaremos los infortunios, los desencuentros y enrumbaremos al país por los caminos que todos anhelamos y necesitamos.


Comentarios