El humo, la inseguridad y los huecos de Neiva. ¿qué pasa señor Alcalde?
En reiteradas ocasiones he escrito en esta columna sobre el aumento paulatino de la contaminación que se está presentando en Neiva a raíz de la cantidad de vehículos que arrojan humo o smog de manera descontrolada y desconsiderada con una ciudad todavía parroquial como la capital huilense.
Al parecer las autoridades de la ciudad han prestado oídos sordos a esta dramática situación que se presenta bochornosa a todos los habitantes. Aunque podría pensarse que el problema puede iniciarse con la famosa revisión tecnomecánica, que busca ejercer un control en relación con la emisión de gases y otros aspectos en los vehículos. O también podría ser que algunas empresas prestadoras de este servicio no lo hacen de forma efectiva, o tal vez que muchos propietarios y conductores encuentran la hábil manera de evadir esta responsabilidad no sólo con sus vehículos, sino también con sus conciudadanos y con el medio ambiente de la comarca.
¿Qué hacer con este problema que se acrecienta cada vez más? ¿Acaso existe insensibilidad frente a ello? ¿Los organismos ambientales como la CAM, Cormagdalena, las fundaciones que trabajan en estas nobles labores estarán trabajando en el tema? Ojalá sea así. Ojalá se vean prontos resultados que, por lo menos, tiendan a tomar conciencia y a iniciar acciones que busquen minimizar esos índices de contaminación, los cuales mezclados con el calor de la ciudad ahondan la situación.
De otro lado, y con no muy distinta situación, se siguen recrudeciendo los brotes de inseguridad en la ciudad. Ya no se escapan ni los centros comerciales, colegios, universidades, restaurantes y demás lugares. Pues pese a que en ellos se observan, con cierta regularidad, agentes de la policía, las situaciones de robos, atracos, cosquilleo y demás formas de hurto no se hacen esperar. He observado que muchos de los policías que está prestando su servicio se dedican tranquilamente a “estar” allí de cuerpo presente, pero no se preocupan por el panorama a su alrededor. Más bien se ocupan de atender su celular, sentarse si es posible, o hacerse los que no ven u oyen los diferentes problemas que se suscitan. Y aquí nadie controla eso. Pareciera que su finalidad, la de la policía, fuera solamente permanecer de cuerpo presente.
Bueno, y sobre la cantidad de huecos que se encuentran en las calles de la ciudad las críticas llueven. Y eso que en Neiva no llueve. ¿Cómo sería si lloviera de manera continua? Hay huecos que llevan más de 8 meses sin que llamen la atención de los encargados. Si bien es cierto se están haciendo algunos arreglos de vías, como el que se lleva a cabo en la carrera 7 entre 21 y 26, existen muchos lugares donde no se ha hecho absolutamente nada.
Así mismo, no se entiende por qué se abren brechas dos, tres y hasta cuatro veces en las mismas calles. No quiero pensar que los interventores de dichas obras no hagan su trabajo de forma eficiente.
Claro que la otra situación es la que se presenta cuando hacen los arreglos respectivos, pero cuando han terminado, la calle “arreglada” la dejan mal tapada, mal terminada, con desniveles, con otras protuberancias que vale preguntarse, por qué lo hacen así. Por qué nadie supervisa el acabado de esas obras?
Neiva necesita mejorar muchos aspectos señor Alcalde, pero estos son de pronta atención. La ciudad se lo agradecerá.
