El horror del aborto
En las redes sociales conocí apartes de una brillante intervención del Senador Republicano James Lankford de Oklahoma, en defensa de los niños que son asesinados en el vientre de su madre, aplastándoles la cabecita para vender luego sus órganos a “centros de investigación”, considerando que se trata simplemente de un tejido o feto, con el consentimiento de su progenitora.
Planned Parenhood es una de las organizaciones que venden el niño desmembrado para “investigación” y le dicen a las madres que es para salvar la vida de otros niños. Inicialmente dicen que eran tejidos, pero luego los venden como órganos de un ser humano. Siempre fueron niños. Nunca hubo un momento en el que no fueran seres humanos.
Narra el Senador cómo recientemente un grupo de activistas de defensa de los animales se reunieron cerca de un centro de investigaciones en el cual se utilizaban animales para sus pruebas, con pancartas que decían: “No es ciencia, es violencia”, “Nuestros animales tienen derecho a vivir, nuestra lucha apenas comienza”.
El día de su denuncia, en el Congreso de los Estados Unidos se realizaba un prolongado debate sobre el asesinato de caballos y sobre los derechos de las ballenas orcas. Decían que los caballos deberían ser “humanamente” sacrificados. Y manifestó categóricamente que mientras tanto eran indiferentes frente al asesinato de los niños, que han pasado por el horroroso proceso del aborto, aplastándoles la cabeza, pero protegiendo sus órganos vitales para venderlos. Los niños sacrificados fueron siempre niños. La diferencia entre un feto y cualquier persona, es el tiempo, aseguró el Senador Lankford.
Es oportuna esta referencia por cuanto la Corte Constitucional de Colombia está al estudio de la ponencia del Magistrado Alejandro Linares, quien plantea sin ningún pudor, la despenalización del aborto.
Un grupo de parlamentarios le ha recordado a la Corte Constitucional que este tema es competencia de la rama legislativa. Sin embargo, dicen, la Corte Constitucional ha venido “legislando” sobre este asunto mediante 16 sentencias desde el año 2006.
El país no se puede quedar callado ante el continuo y permanente asesinato de bebés en el vientre de sus madres, con la complicidad de Profamilia, y ahora, de aprobarse la ponencia, de la honorable Corte Constitucional.
ADENDUM: Flojongo, intrascendente y baboso el borrador del proyecto de reforma a la justicia que presentó la Ministra de Justicia Margarita Cabello. ¿Y de la impunidad de los Magistrados, qué?
