viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-06-28 02:09

El hambre pasará a ser historia

Escrito por: Orlando Parga Rivas
 | junio 28 de 2017

El Banco de Alimentos se ha convertido en una poderosa acción para que muchas personas puedan mitigar el hambre en la ciudad de Neiva.  Numerosas empresas, o empresarios, donan productos de primera necesidad para que el BA los entregue a organizaciones sin ánimo de lucro los provea a la población que vive en pobreza extrema, como la Fundación Amigos del Padre Rafael García Herreros en la Comuna 10 de Neiva, que los suministra de refuerzo alimenticio diario a cerca de 300 pequeños.
Una importante alianza se está gestando en la Comuna 10 de Neiva, gracias al liderazgo de la Corporación Universitaria Minuto de Dios -UNIMINUTO-, la Fundación Amigos del Padre Rafael García Herreros, la Diócesis de Neiva a través del Banco de Alimentos, líderes sociales del sector y empresas como la cadena de Almacenes Éxito, leche Alkeria, Kellogs, entre otras. Que todos se sumen a estas cruzadas contra el hambre!
Y es que para acometer un verdadero cambio social en nuestro país debemos iniciar por suplir la urgencia primaria de la que más adolece la mayoría de niños y niñas en Colombia, como es la seguridad alimentaria.  El hambre y la desnutrición avanzan a pasos agigantados como un desierto voraz que consume la salud de los infantes, retrasa su normal desarrollo biológico y los debilita hasta incluso llevarlos a la muerte.
El bajo peso durante el embarazo y al nacer y su persistencia durante los primeros cinco años de vida, agravado por una mala nutrición, retardan el normal desarrollo psicomotriz, limitan sus funciones cognitivas e inhiben su capacidades para aprender para la edad adulta.
Durante la edad escolar (de 6 a 17 años), el hambre produce en un niño efectos negativos frente a otro bien alimentado en cuanto a las capacidades para aprender, retener información y procesarla. Por ejemplo, en tres instituciones educativas (Humberto Tafur Charry, Enrique Olaya Herrera y Misael Pastrana) de la Comuna 10 de Neiva -Huila-Colombia, lo anterior se traduce en ausentismo, reiterada pérdida académica, deserción escolar y abandono por completo de la escuela.
La invitación es para que los contratistas de los programas de alimentación escolar ejecuten sus contratos con decoro y altruismo, como si estuvieran nutriendo a sus propios hijos.
Suministrando con honradez las porciones establecidas en los planes nutricionales que contratan los entes territoriales y que pagamos todos los contribuyentes, el escolar tendrá mayores oportunidades de éxito académico y por consiguiente de romper el ciclo de pobreza. Al contrario, un niño desnutrido está destinado a competir en desventaja frente a sus compañeros, dadas sus condiciones biológicas adversas para el desarrollo psicomotriz y cognitivo, proclives a la baja autoestima y escasas expectativas de futuro, que prácticamente lo condenan al fracaso escolar y a reproducir la historia de marginalidad de sus padres o abuelos.
En la Comuna 10, se ha conformado un Centro de Formación Deportiva, un Centro de Nivelación Académica, que es una apuesta de formación en valores y de lucha contra la pobreza, pues una persona que asciende con éxito en el sistema educativo formal tiene muchas más posibilidades que realizar un proyecto de vida satisfactorio. En este Centro se les entrega un refuerzo alimentario para mejorar su condición nutricional,  seguros que ni más ni menos estamos alimentando los sueños de una Colombia mejor, más educada, justa, reconciliada en paz.
La Organización Minuto de Dios, La Uniminuto han dispuesto de una oficina denominada Centro de Educación para el Desarrollo en Neiva para que empresas puedan vincularse con esta gran campaña contra el hambre de la Comuna 10.  Porque ya no queremos más niños y niñas desnutridos  únanse a esta gran cruzada.

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