El glifosato y la Corte Constitucional
Preocupante la espera del resultado del fallo de la Corte Constitucional del uso del glifosato en la erradicación de cultivos ilícitos. Estamos en un momento en el que se puede esperar cualquier cosa, después de los últimos acontecimientos, de este alto tribunal. En días pasados, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, en una intervención ante el Congreso de su nación, argumentó que el presidente Iván Duque, está haciendo un esfuerzo para reducir los cultivos de coca en Colombia.
El ministro de defensa Guillermo Botero, en una entrevista para el periódico El Tiempo, la semana pasada, dijo que entre el 7 de agosto y el 31 de diciembre del año anterior, se erradicaron 30.435 hectáreas de coca, y ya se ha aumentado a 62.000 hectáreas. A lo anterior hay que sumar las erradicaciones voluntarias, que son más de 25.000. Hoy existen 100 grupos para erradicación manual, que son 2.100 personas, pero el costo es muy alto, por el uso de artefactos explosivos improvisados que ha cobrado 11 vidas y dejado 84 personas heridas, muchas de ellas mutiladas.
La polémica ha sido en torno al uso del glifosato, lo han estigmatizado, con tesis que no son ciertas, es el herbicida de mayor uso en el mundo porque, ataca la raíz de la planta; más de 900.000 hectáreas de café se fumigan con glifosato. Cultivos como caña, palma, sorgo, maíz y arroz. Su uso es permitido en casi todos los países del mundo, entre ellos Canadá. La controversia ha sido para los cultivos lícitos. Pero aquí el tema es netamente político. Hasta ahora nadie se ha opuesto al uso del glifosato en los cultivos de café, en la caña, en la palma de aceite.
El argumento de la Corte Constitucional es que en virtud del “principio de precaución” se, debía suspender la fumigación aérea con glifosato a los cultivos ilícitos, porque la Agencia contra el Cáncer de la OMS dijo que el glifosato “podría” generar linfoma de No Hodgkin. La agencia se refirió al uso del glifosato en general, pero solamente la están prohibiendo para cultivos ilícitos. La Corte no ha impedido el uso de ninguno de los otros productos que la Agencia ha señalado que también “podrían” generar cáncer. No existe un solo estudio en Colombia que muestre la relación entre enfermos de cáncer y el glifosato. La erradicación manual es más riesgosa. En este proceso han fallecido y resultado mutiladas personas que trabajan en ese propósito.
La Corte en cuanto al tema del glifosato no tiene piso jurídico, se observa es una inclinación a ayudar a los grupos al margen de la ley, en lo que respecta a los cultivos ilícitos. Las consecuencias pueden ser, el crecimiento de la producción de coca, contribuyendo al aumento de la drogadicción. Y peor aún, después del fallo donde tumbo uno de los apartes del código de policía, permitiendo el consumo de alcohol y dosis personal en lugares públicos.
Acá el problema del glifosato no es judicial, sino político, presupuestal y logístico. Desafortunadamente por el problema del narcotráfico, nos tienen catalogados como el país que más coca siembra, un estigma que cada día aumenta. Elevando la mala imagen ante el mundo.
