El gaseoso Fajardo
El candidato Sergio Fajardo demostró en Neiva que si hoy fuera elegido presidente, todavía no tiene clara sus ideas frente al futuro de la consolidación del proceso de paz, que con tanto esfuerzo se firmó entre el Gobierno y las Farc.
Grave, para mí lo apoya pero a medias, o no lo dice abiertamente porque no quiere comprometerse con este espinoso tema con el fin de cautivar más tarde el voto de los uribistas, en caso de llegar a la segunda vuelta, y eso es complicado ser tan gaseoso.
Peligroso, porque no se puede jugar a Dios y al diablo al mismo tiempo, porque Fajardo señaló que el tema relacionado con las circunscripciones de paz es exclusivo del Congreso de la república, o sea que si hoy fuera elegido se atiene a lo que diga el Congreso y no haría ningún esfuerzo por sacar adelante iniciativas para fortalecer el proceso de paz.
Da la impresión que no sabe o se hace el que no sabe, que el Presidente simboliza la unidad nacional, es Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Suprema Autoridad Administrativa.
El ejecutivo tiene competencia para presentar iniciativas legislativas y entre sus funciones está sancionar y promulgar las leyes que apruebe el congreso, obedecerlas y velar por su estricto cumplimiento, pero aquí no se discute que obedezca una ley que no alcanzó la luz pública, señor Fajardo.
Las 16 curules, que el acuerdo de La Habana decidió que se entregaran a sectores sociales en circunscripciones especiales, se hundieron en el Congreso. Según el Gobierno son para las víctimas de las regiones más afectadas por la violencia durante el conflicto armado, en nuestro caso Algeciras, y según los enemigos del proceso eran para las Farc.
Yo creí que Fajardo tenía más seguridad en sus ideas, que se atrevía a presentar sus propuestas libre de ambiciones políticas y que no era tan calculador y a la gente no se puede hablar si no se tiene una idea clara y precisa.
Contrario sensu, Vargas Lleras, Petro o Delacalle, que dicen lo que sienten con criterio aunque le guste a unos y a otros no.
Esto me lo dijo Fajardo porque se lo pregunté y no lo mencionó en plaza pública ni en la rueda de prensa “Todo pasa por el congreso de la república, yo tengo que cumplir lo que el congreso de la república, entonces yo no me puedo saltar al congreso de la república, si no son agotadas o aceptadas en el congreso de la república yo no lo puedo hacer”.
Y a estas alturas afirma como para no creer de un candidato presidencial “Tenemos que revisar que cuál ha sido la discusión y cuáles son las cosas, yo creo que las victimas tiene que tener una voz en Colombia, pero nosotros tenemos que respetar”, o sea que aun no sabe qué hacer si eventualmente gana la presidencia, que peligro.
Concuerda esta débil posición con la floja asistencia de público en los actos que presidió en Neiva, un almuerzo privado en Magenta y el acto público llevado a cabo en el Parque Santander, que a decir verdad no habían más de trescientas personas como si fuera en el cualquier pueblo, contando los más de 100 personas que viven el parque, lo que demuestra la débil convocatoria de sus promotores en el Huila, pese a que tiene alcalde de Neiva en ejercicio de sus plenas funciones.
En ese orden de ideas creo hoy que el Partido Verde y su coalición no alcanzarán el umbral, sus líderes no tienen antecedentes de servicio, inclusive el mismo Mateo Trujillo, que de manera irresponsable renunció a su escaño en el Concejo de Neiva para aspirar al congreso solo con la experiencia de haber gastado mas de 500 millones de pesos en un año cuando fue su presidente, aclarar del todo su situación.
