martes, 07 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-03-25 01:24

El futuro del alumbrado público

Escrito por: Editorial | marzo 25 de 2019

Desde que terminó el contrato con el anterior operador del alumbrado público Diselecsa, que fue por 20 años y que, de acuerdo con expertos, significó un atraso para Neiva por factores ampliamente conocidos por la opinión pública, por decisión de la administración municipal de Neiva, se determinó que fuera operado por Las Ceibas - Empresas Públicas. Desafortunadamente no se cuenta con el músculo financiero suficiente para suplir todas las necesidades que se requiere, con el fin de modernizar la ampliación y remodelación de todo el complejo luminario de la ciudad.

Como alternativa se propuso un Proyecto de Acuerdo ante el Concejo Municipal, que consistía en crear una empresa de economía de mixta entre la Alcaldía y un particular, que fuera el administrador y operador del alumbrado, donde la alcaldía fuera el socio mayoritario. Pero tras varias sesiones en el cabildo municipal, esta iniciativa fue finalmente rechazada. La segunda propuesta que también se presentó en el mismo año 2018, proponía que se creara una empresa que fuera cien por ciento del municipio y operada por 15 años, fue negada también. Por fin el tercer proyecto de Acuerdo que pretende dar facultades al alcalde de Neiva, Rodrigo Armando Lara Sánchez, para que solicite un empréstito por $30.000 millones, que conduzca a modernizar el 80% de las luminarias del alumbrado público de la ciudad fue aprobado. Pero desafortunadamente sus contradictores lo demandaron.

Los concejales Juan Carlos Ramón y Ovidio Serrato, solicitaron al gobernador del Huila, realizar un control de legalidad al proyecto de endeudamiento para modernizar alumbrado público de Neiva. El cumplimiento legalidad y reglamentación constitucional del Acuerdo 004 del 2019 que fue aprobado en el Concejo de Neiva, ahora será revisado por el Tribunal Administrativo del Huila. Como se observa, la buena intencionalidad que ha tenido la administración municipal de Neiva, con el fin de optimizar el sistema de alumbrado público, ha generado amplias controversias que han buscado a toda costa, la parálisis de este importante proyecto para el bienestar de los neivanos.

Con esta actitud, los neivanos vamos a estar privados con la utilización de energías alternativas que se traducirán en una reducción de costos para los usuarios y para apoyar las medidas de preservación y conservación de los recursos naturales. Tampoco la instalación de sensores que den a conocer, cómo se encuentra la calidad del aire en la ciudad, el tráfico de automóviles, entre otros ambiciosos proyectos, que buscan optimizar los recursos públicos. Es indispensable que esta loable iniciativa se desligue del estilo clientelista que ha prevalecido en los proyectos de carácter oficial y se maneje con un estilo gerencial eficiente y eficaz.


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