El fallido paro nacional
Al momento de escribir esta columna (jueves 3 pm), mientras un reportero de Caracol Televisión informaba sobre la gigante “protesta social pacífica¨, el alcalde de Bogotá Enrique Peñalosa anunció a las 2 de la tarde la vandalización de 14 estaciones de Trasmilenio y 19 buses.
El alcalde de Cali anunció el toque de queda a partir de las 7 de la noche por los innumerables ataques y robos al comercio local.
Los organizadores de los actos del 21 de noviembre inicialmente convocaron a una “protesta social pacífica,” terminaron denominándolo “paro nacional”, sin lograr su objetivo.
Hasta este momento ha llamado la atención el comportamiento ejemplar de los manifestantes en el departamento de Antioquia, así como de la ciudadanía, de la Policía y de los estudiantes de la universidad de Antioquia el día anterior.
El Gobierno Nacional puede estar tranquilo por haber actuado como le correspondía, dentro del marco de la Ley, y agradecido por la oportunidad que ha tenido de desmentir muy buena parte de los “argumentos” de la protesta, y dar a conocer ampliamente a la ciudadanía todos los avances de la República en materia social y económica, en el escaso tiempo de su mandato.
Ha quedado claro el respeto a la protesta social por parte del gobierno y el claro propósito de algunos sectores de aprovecharse de esta circunstancia para realizar actos vandálicos por elementos encapuchados para atentar contra la institucionalidad y promover el caos y el desorden afortunadamente sin lograr el objetivo trazado.
Definitivamente “las brisas” del Foro de Sao Pablo no alcanzaron a llegar a Colombia.
De otro lado, celebramos el anunció del presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Manuel Gutiérrez, en el marco del Congreso Nacional de Infraestructura que se celebra en la ciudad de Cartagena, sobre la oferta de la firma China Construction America para asumir el proyecto vial Santana- Mocoa- Neiva de 400 kilómetros ante el fracaso del consorcio actual.
