El enfoque de derechos y diferencial en los planes de desarrollo
Por: María del Carmen Jiménez
Por estos días los gobiernos municipales y departamentales empiezan a formular sus planes de desarrollo. Ojalá sea un proceso participativo e incluyente para que en ellos queden reflejadas todas las voces, miradas y propuestas de los grupos poblacionales que integran nuestros territorios, pero sobre todo , de aquellos que históricamente han sido discriminados y excluidos como son: las étnias, las mujeres , las víctimas entre otros. En los fines esenciales estipulados en la Constitución Política se plantea que Colombia es un Estado social de derecho, democrático participativo y pluralista, fundado en el respeto a la dignidad humana, que reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación.
Al respecto, pese a los esfuerzos que se han hecho, falta mucho para lograr una sociedad, equitativa, pluriétnica, diversa e incluyente. Es necesario reconocer y garantizar los derechos individuales y colectivos mediante la materialización de políticas y acciones concretas que visibilicen la inclusión del enfoque de derechos y diferencial en los planes, programas, proyectos, procedimientos de los agentes gubernamentales en todos los niveles, para promover la participación que afectan la vida social, ambiental, económica, cultural y política de las personas y grupos poblacionales mencionados.
Los Planes de Desarrollo son el instrumento principal de gestión de las políticas públicas territoriales por ello, deben incorporar el enfoque de derechos para la atención diferencial. Este enfoque permite comprender e identificar alternativas de respuesta a las necesidades de una población específica que generen condiciones para garantizar el ejercicio de sus derechos y el restablecimiento de los que les han sido vulnerados.
Los enfoques diferenciales giran en torno a : momento del ciclo de vida, género, pertenencia étnica y condición de discapacidad. La inclusión de estos enfoques en las políticas públicas y las acciones del Estado remiten a una perspectiva integrada de análisis, reconocimiento, respeto y garantía de los derechos individuales y colectivos haciendo especial énfasis en la igualdad de oportunidades desde la diferencia, la diversidad y la no discriminación.
En el marco de los procesos de planificación territorial, el Plan de Desarrollo es una herramienta fundamental para concretar la visión de desarrollo integral el cual debe incluir el enfoque de derechos y concretar las decisiones, acciones, medios y recursos para su implementación. Teniendo en cuenta los principios de coordinación, concurrencia, subsidiaridad, los gobiernos deben interactuar, acompañar la gestión mediante acciones y recursos que articulen las metas nacionales, con las apuestas regionales.
Planificar con enfoque de derechos y diferencial implica: plantear y desarrollar programas, proyectos y acciones que incluyan las características, problemáticas , necesidades , intereses y cosmovisiones de los grupos étnicos , las mujeres, los niños y niñas, las víctimas, las personas en situación de discapacidad; realizar acciones afirmativas que disminuyan las condiciones de discriminación y se encaminen a modificar las condiciones sociales y estructurales que la sustentan, en síntesis, contribuir con el cierre de brechas sociales en nuestros territorios mediante respuestas que pongan limites a situaciones de exclusión y marginación.
