miércoles, 08 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-07-06 01:06 - Última actualización: 2018-07-06 01:06

El ejemplo de la selección

Escrito por: Ernesto Cardoso Camacho
 | julio 06 de 2018

Ha terminado el sueño de nuestra selección en su participación del mundial de Rusia. Lograron pasar la ronda eliminatoria suramericana que es de las más competidas; clasificaron a octavos venciendo a equipos difíciles como Polonia y Senegal luego de la derrota ante Japón; y en un partido heroico ante Inglaterra lograron la paridad en el tiempo reglamentario y el adicional, para luego entrar a la lotería de los penaltis.

Las derrotas siempre duelen, pero los jugadores, el cuerpo técnico y todos los colombianos estamos orgullosos porque pudimos demostrar el talento, el coraje y la decisión de sobreponernos ante las dificultades. Un gran ejemplo nos han dado estos muchachos conducidos por la serena experiencia de Pekerman, el cual debe motivarnos para persistir en nuestros sueños de superar las desigualdades, los privilegios, la polarización que nos divide; para alcanzar el bienestar que como sociedad nos merecemos y hemos pretendido durante tantos años.

Tal ejemplo nos sirve para trasladarlo a la cancha nacional en la que jugaremos cada uno de nosotros, aportando nuestro grano de arena en el gran propósito de la unidad y la reconciliación, empresa para la cual tendremos como Director Técnico al presidente Duque acompañado de su vicepresidenta Marta Lucía.

La tarea es bien difícil pues existen innumerables problemas estructurales y coyunturales que debemos superar. La crisis fiscal que pasa por el altísimo endeudamiento externo; el debilitamiento de los sectores productivos; la pérdida de confianza en las instituciones; el desempleo; la falta de oportunidades especialmente para nuestros jóvenes; la inseguridad ciudadana y el recrudecimiento de la violencia en el sector rural; la aberrante corrupción política y administrativa; los desajustes del improvisado Acuerdo De Paz y las evidentes falencias de su implementación; constituyen entre otros, grandes retos para el nuevo gobierno de los cuales no podemos sustraernos ninguno de los colombianos.

En éste claro escenario preocupa la persistencia de la polarización política auspiciada por la irresponsable actitud del excandidato Petro y de muchos de

sus seguidores, la cual contrasta con el mensaje de unidad y reconciliación que mantiene el presidente electo.

Los asesinatos de reconocidos líderes sociales que se vienen presentando desde hace ya dos años así como la reciente masacre ocurrida en el Cauca, constituyen signos muy preocupantes que develan las enormes deficiencias del mal llamado postconflicto, pues en uno y otro caso es evidente que las autoridades gubernamentales y de las fuerzas militares, no han podido controlar los fenómenos de violencia que aún persisten en amplias zonas dominadas por las bandas criminales, las disidencias de las Farc y la actividad guerrerista del ELN.

Para acabar de complicar éste escenario se ha conocido oficialmente que las áreas sembradas de coca ya superan las 209 mil hectáreas, cifra alarmante que multiplica los fenómenos de violencia pues ya nadie discute que el narcotráfico es el combustible que la mantiene y estimula.

Se hace pues imperativa la unidad nacional que debe comenzar con un Congreso responsable que no pretenda chantajear al Presidente con canonjías y prebendas. Pero es también indispensable que el Presidente Duque demuestre su carácter, autonomía e independencia, así como el firme propósito de combatir el clientelismo y la corrupción que éste genera.

P.C. Se escuchan muchas quejas acerca de la evidente privatización de los principales eventos del Festival. Aseguran testimonios confiables que en los palcos del desfile se cobraba entre 80 mil y 120 mil pesos por persona. “ Más vale un grito a tiempo que cien vaqueros arriando.”


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