El ejemplo de doña Chela
Por: Cielo Ortiz
Hace rato que comenzaron las fiestas preliminares de la mayor celebración que tiene nuestra ciudad: el Reinado Nacional del Bambuco en su versión 59 y para este año, la actual administración eligió un slogan usando la letra de nuestro Sanjuanero: “En mi tierra todo es… ella”, como un homenaje a las mujeres neivanas. Nuestra ciudad tiene tantas mujeres con historias de valor y de servicio, que hoy quiero compartir con ustedes una que conocí en la Comuna 8, es la historia de Ana Graciela Oviedo.
Cariñosamente la llaman ‘doña Chela’ y lleva 31 años trabajando por los niños de su comuna. Comenzó como madre comunitaria, cuidaba bebes de meses hasta niños de siete años, y su trabajo les dada, a las madres de estos pequeños, la oportunidad de emplearse y conseguir un sustento. Ya no recuerda cuántos menores pudo haber atendido en los 15 años que duró trabajando en la parte alta de la Comuna, lo que no se le olvida son las condiciones de pobreza en las que vivían muchos de ellos. “Trabajé en hogares comunitarios que eran cambuches”, dice. Y sin embargo eso no fue un obstáculo para que varios de ellos, hoy adultos, hayan podido construir una vida en mejores condiciones. Verlos y escuchar sus historias de superación es la mayor gratificación para doña Chela.
Tras dejar su labor con niños se dedicó a la atención de madres gestantes y lactantes labor en la que cumple ya 17 años. Doña Chela organiza charlas educativas, sobre cuidados prenatales, la importancia de la lactancia, al tiempo que les ayuda con estimulación para los bebés en el vientre y fomentando el apoyo a las futuras madres desde los hogares Fami. Hoy día está concentrada en los barrios Azuero Manchola, La Paz, Rafael Azuero, Las Cristalinas y Siglo XXI, allí promueve, con el ejemplo, un estilo de vida saludable, pues promueve y participa en las jornadas de aérobicos y ejercicio. “Tenemos la necesidad de tener nuestra caseta comunal y estamos trabajando para conseguirla”, cuenta doña Chela.
Pero ahora, en época de las festividades sampedrinas, a doña Chela la ocupan otras tareas. Está organizando con las madres comunitarias ‘los sampedritos’ de los hogares, actividad a través de las cual se organizan carrozas y se promueven valores tradicionales de nuestra fiesta. Doña Chela organiza bazares, consigue fondos, organiza eventos para poder brindar un rato de bienestar y esparcimiento a la comunidad que está a su alrededor. Cuando en la calle se pregunta a los habitantes de nuestra ciudad cuáles son los valores que más admiran de las mujeres de Neiva, casi al unísono contestan: “la verraquera”, refiriéndose a que son trabajadoras, valientes y esforzadas. Doña Chela es ejemplo de esto.
Su trabajo no solo es conocido en la ciudad, ha trascendido al departamento, donde participa en diversos espacios de mujeres y por eso, su llamado siempre es a trabajar y a cambiar las realidades de carencia de las comunidades. Aprovechando el ambiente Sampedrino, celebremos, bailemos y disfrutemos esta versión como un homenaje a todas las mujeres neivanas que con su empuje construyen a que nuestra ciudad sea cada día mejor.
