El efecto Mockus
La pérdida de la curul del profesor Antanas Mockus es un duro golpe para la política colombiana sobre todo aquella que se caracteriza por un alto nivel de conciencia, de respeto por los ciudadanos, la democracia, el juego limpio, donde no imperan las formas y prácticas que atentan contra la voluntad de los electores y la construcción de una nación incluyente y equitativa. El profesor Mockus ha sido fiel defensor de esa política limpia, sin ambages y con profunda sensibilidad social, esa ha sido su característica, de ahí que muchos piensen que su actuar es ingenuo y poco convincente como político, lo cual, puede ser cierto en una sociedad como la nuestra, donde el nivel de violencia y guerra ha dejado a la política y la contienda electoral sin muchas posibilidades para la decencia.
La anulación de la elección como senador al filósofo Antanas Mockus deja varias lecciones que llaman la atención por la forma cómo se sigue ejerciendo la participación política, a pesar de los avances y la reglamentación expedida por el Congreso de la República. Lo primero que debemos mencionar es que la decisión del Consejo de Estado está basada en la inhabilidad de Mockus al haber sido beneficiario de unos contratos suscritos entre la Corporación Visionarios y el Gobierno anterior. Esta situación a todas luces es una violación al régimen de inhabilidades de los aspirantes al Congreso de la República, por eso no es aceptable que Antanas Mockus haya intentado hacerle un esguince a la norma, tratando de amparase en que él en ese momento no ostentaba la condición de representante legal. Aunque el propio Mockus acepta su participación en la ejecución de las actividades que se desarrollaron por parte de la organización en función de las responsabilidades contractuales, su defensa jurídica estará orientada a tratar de recuperar su honor, demostrando que fue lícito su actuar, pese a que la última instancia es la decisión tomada por el Consejo de Estado.
Por otro lado, es un llamado de atención a los partidos políticos y movimientos sociales que se consideran decentes y promotores de buenas costumbres en el ejercicio de la política, es de suma importancia analizar el perfil y revisar las hojas de vida de posibles aspirantes, para evitar desgastes y condenas a los partidos; pues la sanción a Mockus y al Partido Verde debe ser un campanazo de alerta cuando se aproximan las elecciones. Preocupa como de un momento para otro proliferan las candidaturas por firmas tratando de deslindarse de los partidos y pensando que de esa forma serán más amplias e incluyentes; ante esa realidad es necesario ser cuidadosos para evitar caer en posibles trampas de quienes privilegian los intereses personales antes que los colectivos.
En conclusión, los efectos que puede generar este fallo en el Congreso son determinantes para decidir la composición de las mayorías en temas tan importantes como la paz, donde los alternativos vienen actuando en bloque, frente al Gobierno.
