martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-10-01 03:13

EL DOLOR DE SER MÉDICO(II)

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 01 de 2020

Por Adonis Tupac Ramirez Cuellar

Personalmente he clasificado el dolor de esta profesión así:
1. Dolor físico.
2. Dolor mental y psíquico.
3. Dolor espiritual y moral.

Dolor físico: es todo aquel que envuelve las enfermedades que se origina por
nuestra profesión, inicio contándoles del síndrome de Burnout o síndrome del
quemado o síndrome del trabajador agotado; fue descrito desde la década del 60
y al inicio del milenio definido por la OMS como un factor de riesgo laboral por su
capacidad para afectar la calidad de vida, la salud mental e incluso poner en
riesgo la vida; no es una enfermedad exclusiva de los médicos, pero si hay gran
afectación del gremio con diferentes estadísticas que muestran estudiantes,
residentes, médicos generales y especialistas entre el 9%-45%.

El otro grupo de enfermedades que afectan al gremio, son la enfermedad
cardiovascular, la obesidad, alcoholismo, adicción al tabaco, por conductas no
adecuadas de autocuidado al estar sujetos a largas jornadas laborales con poco
tiempo para la vida personal y familiar.

Dolor mental y psíquico: en este grupo incluyo el dolor producido por la
depresión , la ansiedad y la desesperanza que puede causar la profesión. El
gremio médico es el que tiene la más alta tasa de suicidio , casi el doble
comparada con la población en general, esto se suma a la poca capacidad que
tenemos los médicos de reconocer nuestros síntomas de depresión, la fragilidad
emocional y pedir ayuda. Esto puede pasar por el miedo a ser estigmatizados,
perder el trabajo y la credibilidad, situaciones que son complejas y mucho más en
un ambiente donde no hay autocuidado ni tampoco programas institucionales para
cuidar la salud mental.

Dolor espiritual y moral: Nada más frustrante y desolador en nuestro ejercicio
que encontrar que los pacientes pueden fallecer o empeorar sus enfermedades
por la desidia del sistema de salud, porque no hay autorizaciones ni tampoco
acceso a programas de prevención y promoción de la salud, donde los recursos
económicos son exiguos.

El difícil acceso a la educación médica continuada y peor a una especialidad
donde muchos colegas ven su carrera truncada y terminan optando por otras
áreas.

No hay oportunidades de crecer en el ambiente laboral porque los trabajos son
mal remunerados y por contratos que no garantizan ningún tipo de estabilidad
laboral.

El panorama es complejo pero gran parte del personal de salud continúan al frente
y en estos momentos donde se arriesga más la vida, la vocación de muchos de
mis colegas les ha permitido sobrevivir y continuar con la misión de servir.
Mi admiración a todos los miembros del equipo de salud, son unos verdaderos
héroes, que trabajan bajo condiciones complejas y con escasos recursos.