El disidente Santrich
Por Luis Humberto Tovar Trujillo
Y asi sucede con todos quienes intervinieron en el famoso mal llamado proceso de paz. Todos son disidentes; porque engañaron a la sociedad colombiana en una alianza macabra con el gobierno que participó en un dañado y punible ayuntamiento, para montar todo un escenario propicio para destruir y aniquilar las instituciones.
La famosa paz del gobierno con Timochenko no deja de ser mas que la guarida montada para proteger a toda la delincuencia narcoterrorista, como siempre se dijo, donde la corrupción fue la norma rectora de todo ese actuar, se convirtió en el estafadero mas vulgar que se haya conocido, donde el delito se convirtió en el protagonista por excelencia.
Según ha demostrado la DEA, de quien tenemos que vivir eternamente agradecidos junto a Mr. Trump, o de lo contrario no se hubiera destapado esa olla podrida de la paz, donde uno de los negociadores del proceso, el que supuestamente menos veía, qué diremos de los que ven, donde hasta familiares de estos aparecen involucrados en el gran negocio de la estafa a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional, por los dineros aportados al llamado postconflicto de la estafa.
Es lógico pensar que si uno de los apóstoles de la paz, es un narcoterrorista, es posible inducir que quienes lo acompañaron como mínimo en esa aventura delictiva de la paz, estén involucrados por acción u omisión, mas por acción, en iguales o peores responsabilidades, de ahí el anuncio de los organismos de inteligencia de los Estados Unidos, de venir por más.
La inteligencia americana no realiza falsos positivos como lo pretenden anunciar los arcángeles de las Farc, toman decisiones cuando existen las suficientes pruebas para demostrar que determinadas personas se encuentran involucradas en ilícitos que atentan contra la seguridad y la salubridad americana.
Pretender hacerle creer al pueblo colombiano y a la comunidad internacional, de que es la JEP quien determina la extradición de Santrich, como todo, no deja de ser una opción fraudulenta, dado que es el cartel de la toga, es quien en última instancia revisan, acción eminentemente formal, sobre la extradición que le tocará al nuevo gobierno, porque el actual, pese a sus anuncios publicitados, no es capaz de semejante decisión.
Convencido estoy, esta es la única oportunidad donde Santos desea retirarse del gobierno afanosamente, para no enfrentarse a esa realidad de esta extradición de su compinche Santrich.
