miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-06-22 12:33

El desespero social

Escrito por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
 | junio 22 de 2020

Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
alfonso519@gmail.comActualmente

En medio de la creciente y expansión exponencial que ha presentado la pandemia del Covid-19 en nuestro país, todos los agentes económicos han empezado a plantear las diferentes alternativas para que en el país se empiece a presentar una normalización de las diferentes actividades económicas del país. El drama humano que se está presentando en todo el territorio nacional por el aislamiento preventivo obligatorio, decretado por el gobierno nacional, para contrarrestar este flagelo está generando un desespero a amplios sectores sociales por la falta de ingresos. Aunque algunos renglones de la vida productiva se han empezado a recuperar levemente; otras continúan siendo afectadas, ocasionado la más profunda crisis económica, en la cultura y la lúdica.

La administración municipal de Neiva y algunos alcaldes del departamento van a realizar algunas actividades que se tenían previamente programados, mediante la utilización de plataformas virtuales. Por supuesto que esta iniciativa ha causado polémica entre diversos actores de la opinión pública local. Pero hay que mirar esta determinación dentro de otro contexto. La situación que están viviendo los gestores culturales y los pequeños empresarios que se habían preparado con antelación, es crítica, porque vieron esfumados sus sueños de participar en las festividades por la cancelación de las fiestas.

Muchos grupos musicales, rajaleñas y bandas papayeras, han tomado la iniciativa de salir a las calles de Neiva, para interpretar sus melodías con el fin de llamar la solidaridad de las personas para que les apoyen económicamente y que les contribuyan a aliviar su situación apremiante en que se encuentran con sus familias. Este ejemplo ya lo están haciendo todas las organizaciones musicales y folclóricas en otras regiones del país. Llegan a los condominios cerrados y empiezan a tocar sus melodías, encantando a todas las familias que se encuentran confinadas.

Pero hay que mirar esta determinación dentro de otro contexto. Aunque algunos concursos del festival se van a convocar con el fin de incentivar a estos grupos folclóricos, utilizando claro está, la virtualidad. Será muy complejo para muchos actores culturales, porque no están acostumbrados a utilizar estas plataformas digitales. Pero debemos cambiar de paradigma. Debemos apoyar de acuerdo con nuestras posibilidades, para aliviar en parte su situación social y económica en que se encuentran. Todavía es incierto el futuro de estas organizaciones culturales, dados los crecientes contagios que se están presentando en la región.

Los neivanos debemos a seguir acostumbrándonos, a observar en sitios públicos a estas expresiones artísticas, que en otrora eran contratadas por las familias para celebrar sus acontecimientos sociales. Aceptemos la nueva realidad. Cada vez es más difícil la situación económica para todos estos actores sociales que no encuentran todavía una luz que les ilumine una salida al final del túnel por la pandemia del coronavirus.