miércoles, 01 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-04-27 09:27

El desespero de las familias

Escrito por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
 | abril 27 de 2020

alfonso519@gmail.com

El drama humano que se está presentando en todo el territorio nacional por el aislamiento preventivo obligatorio, decretado por el gobierno nacional, para contrarrestar la expansión exponencial del Covid19, está generando un desespero por la falta de ingresos. La mayoría de las actividades económicas, están siendo afectadas, que está generando la más profunda crisis económica, a algunos sectores muy sensibles dentro de la estructura del PIB en el país.

Lo anterior, ha perjudicado por el tema de la crisis que atraviesa el país, generando una parálisis del 70% de la dinámica productiva del país y por consiguiente, la pérdida de empleos que afectan el bienestar de las familias colombianas que se encuentran confinadas en sus hogares.

En nuestro departamento, los sectores estratégicos que han dinamizado la economía del departamento están totalmente paralizados. El turismo, construcción, alojamiento y servicios de comida, transporte público, comercio y reparación de vehículos, actividades financieras, gubernamentales y de entretenimiento, producción de hidrocarburos, entre otros, son los mayores generadores de empleo que van a provocar un mayor empobrecimiento de los huilenses.

Además, el impacto al sector informal ha sido catastrófico para su bienestar, porque no pueden desempeñar sus labores diarias que les permiten subsistir con los integrantes de sus familiares. Si antes, que se empezara a presentar la expansión exponencial del Covid-19 en nuestro país, la tasa de desempleo era alta y por consiguiente, estaba generando un impacto negativo sobre la sociedad en general por la disminución progresiva de su consumo.

La sociedad huilense continúa sufriendo el peor flagelo social y económico por el creciente desempleo, que está afectando ostensiblemente el bienestar de las familias en esta región.

Aunque el Gobierno Nacional y los entes territoriales han emprendido algunas acciones para apoyar a estas personas, pero, no es suficiente el apoyo para satisfacer sus demandas sociales. La pregunta que nos hacemos es que ¿hasta cuándo va la cuarentena obligatoria? Los recursos no son suficientes para atender a esta población vulnerable.

No queremos sembrar pánico. Pero esto, se puede convertir en una bomba social de grandes proporciones, dadas las condiciones de expansión que está teniendo esta pandemia y que obligaría al gobierno a ampliar el tiempo del aislamiento social obligatorio. El coronavirus nos hace repensar la situación que vive la sociedad colombiana y nos hace reflexionar a algunas preguntas básicas y esenciales. Una de ellas, tal vez la fundamental, es la referente al hambre. ¿Puede una sociedad dormir tranquila cuando hay personas, sufriendo de hambre? La respuesta debe ser negativa.