El desastroso libre desarrollo de la persona
Por Froilán Casas
Obispo de Neiva
No cabe duda que la sicología ha dado pasos gigantescos en el conocimiento del yo humano. Toda exageración es una desviación de la verdad. Bajo el elevado a axioma del respeto a la individualidad se están cometiendo muchos atropellos a la convivencia de los seres humanos.
El énfasis en los derechos individuales ha llevado al detrimento de los derechos colectivos. Yo fui formado en la escuela de los deberes y en mi vida he respetado el derecho de los otros. Si hay una sana ecuación derechos-deberes, saldrá un hermoso resultado: la feliz convivencia humana. La ideología de la lucha de clases fomenta en el individuo el encarnizado odio al supuestamente de otra clase.
Ese esquema proletarios versus burgueses-explotadores ha llevado a la humanidad a las más terribles masacres. No cabe duda que hay luchar contra la injusticia. Sin criterio se juzga al pasado como hostil y degradante a la formación del hombre. Nada más gratuito y producto de la ignorancia. Toda época tiene sus sombras y luces; se trata de ir evolucionando culturalmente. No se trata de maldecir el pasado para engrandecer el presente; se trata de aprender del pasado para no repetir los errores en el presente. Pero, por favor, sin odio o resentimiento. Los niños son una esponja, todo lo absorben, lo bueno, lo malo y lo feo.
Ellos van aprendiendo fundamentalmente de sus padres y de las personas que están en su entorno; por favor, no dejarlos crecer silvestremente. Permitir e impulsar el libre desarrollo de la personalidad, no es dejarlos al vaivén de las circunstancias, de las TICS sin criterio. Los valores no son objeto de libre elección; los valores, son valores. Ser ladrón y deshonesto es malo y punto, no es objeto de discusión. No le enseñe a su hijo qué hacer con el dinero, enséñele qué no debe hacer con el dinero.
La primera escuela de formación o deformación es la familia; no deje que en su hijo rija la ley de la jungla: sálvese quien pueda. En el desarrollo de mi yo cuenta necesariamente el otro. El que no quiera tener en su vida referencia con los demás, por favor, váyase a vivir a la selva o métase a una caverna y haga lo que le venga en gana.
Convivir implica necesariamente unas reglas de convivencia social. Usted desarrolla su yo en contexto social; el libre desarrollo de la personalidad no hace abstracción de quienes lo rodean. Su comportamiento tiene un referente, su yo en contexto social. En toda sociedad tiene que haber unas normas de convivencia que se deben respetar y eso no es mutilar el desarrollo de la personalidad.
Los derechos individuales no existen per se, tienen contexto social. Hay personas antisociales que emplean su libertad pisoteando los derechos de los demás. Mi derecho termina cuando empieza el derecho del otro. El revolucionario mexicano Benito Juárez decía: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.
Hemos llegado a una degradación de las costumbres, so pretexto de respetar el libre desarrollo de la persona. Su libertad termina cuando empieza la libertad del otro. Respete para que lo respeten.
