El desastre vial del depto
Los huilenses estamos abocados a generar una contundente voz de protesta por el lamentable estado de nuestras vías de todos los niveles.
Han transcurrido más de 10 años en los cuales las administraciones de Santos y de los dos últimos gobernadores han sido una absoluta frustración. De toda la red vial nacional solamente se mantiene en condiciones aceptables la que comunica a Neiva con La Plata. En la que nos conecta con Bogotá, el contrato de la doble calzada anunciada con bombos y platillos se ha limitado a mejoramiento del tramo por la variante del Juncal, pero los trabajos hacia Aipe y Espinal han sufrido grandes retrasos y al parecer solamente hasta mediados del 2021 concluirán el proyecto, según información de su gerente conocida recientemente en los medios.
Los mejoramientos viales de Neiva hacia Tello y Baraya, así como el que conduce a Palermo fracasaron por presuntos actos de corrupción. A su vez, los samarios, campesinos tantas veces olvidados, sufren el permanente abandono y destrucción de su única conexión vial con la capital y el resto del departamento.
Ni que hablar de la vital conexión vial con el Putumayo y con el Cauca para acercarnos al puerto de Buenaventura.
Por otra parte, la trascendental vía denominada transversal del oriente que comunicará a Puerto Carreño con Buenaventura; pasando por el Meta, Huila, Tolima y el Valle; proyecto en el cual el tramo La Uribe-Colombia, de alto valor estratégico; ha estado paralizado hace ya más de 6 años, constituye prueba fehaciente de la falta absoluta de gestión eficaz de los gobernadores y de quienes por años han sido congresistas.
Pero si en las conexiones viales nacionales y secundarias estamos como estamos, en las terciarias el abandono es absoluto. O será que creen nuestros ilustres gobernantes regionales que a punta de “ placas huella “, los campesinos huilenses podrán alcanzar adecuados niveles de emprendimiento y competitividad?
A propósito, lo del circuito turístico del sur es una verdadera vergüenza. Llevamos más de 25 años escuchando la misma promesa y lo que hoy existe dan ganas de llorar.
La pregunta obligada es … ¿ y en tales condiciones de conectividad vial que ventajas y beneficios podríamos obtener al pertenecer a la RAP con Caquetá y Putumayo y simultáneamente, por la teoría de ser departamento bisagra, en asociarnos a la RAP con Tolima-Cundinamarca-Meta y Boyacá?
Viene ahora un nuevo plan de desarrollo regional para 2020-2023. Tendrán el gobernador Dussan, los Alcaldes, Diputados, Concejales y Congresistas, la verdadera capacidad de articular sus esfuerzos e intereses políticos para construir un plan sensato y realizable, que además sea compatible con el Plan Nacional, pero que adicionalmente concite el apoyo decidido del presidente Duque?
Ha llegado la hora crucial de definir nuestro futuro. No más demagogia, ni politiquería. Está en juego el liderazgo de todos los actores políticos que hoy tienen la responsabilidad de no seguir defraudando el derecho al progreso y bienestar de todos los huilenses. Con transparencia, eficacia y real capacidad de servicio podremos aspirar a un mejor futuro. El tiempo será el juez implacable.
