El derecho y la inteligencia artificial
Los sistemas jurídicos actuales –incluido el colombiano- se construyeron sobre postulados filosóficos y normativos propios de los siglos XVIII y XIX, obviamente con muchos cambios y mutaciones adquiridas principalmente en el siglo XX. Cuando la tecnología empezó su geométrica evolución, el derecho ha ido ajustando muy lentamente su visión antropocéntrica para ir dando paso a otros paradigmas.
Uno de esos escenarios es el de la Inteligencia Artificial (IA). Esta ha sido definida como aquel programa computacional creado para realizar ciertas operaciones que le son inherentes a la inteligencia humana, como lo es el autoaprendizaje, la toma de decisiones e incluso la autodeterminación.
Muchos expertos han advertido que si no se reglamenta el uso de esta tecnología, serán muchos los espacios laborales seriamente afectados, siendo el derecho uno de ellos. Esto genera algo de inquietud entre los abogados y expectativa en los bufetes de abogados, quienes ven con pesimismo estos avances.
La masificación de la Inteligencia Artificial en los próximos años tendrá su impacto no solo en la posibilidad de producción y revisión de documentos en gran volumen, sino en la generación de documentos legales, e incluso en la posibilidad de prever posibles resultados legales.
Incluso ya existen programas en los Estados Unidos que tienen la capacidad de entender el lenguaje natural de los abogados cuando le realizan preguntas y pueden ir aprendiendo sobre la marcha.
También podría causar controversia la eventual producción intelectual que realice un programa de IA. ¿De quién sería la titularidad de la obra? Esta cuestión sobre propiedad industrial e intelectual aún no está claramente definida.
Estos y otros problemas son planteados por el desarrollo científico y el derecho no debe ser ajeno a ellos. Independientemente de que el avance de la ciencia pueda poner en entredicho algunos aspectos del ejercicio profesional del derecho, su objetivo debe ser el de ayudar a resolver problemas sociales y darles respuesta mediante una normativa que pueda ser usada por los hombres y los operadores jurídicos. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana).
