martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-22 05:13

EL CONSEJO DEL MAL

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 22 de 2020

Por: Jorge Tito Murcia

Nuestro Huila hoy esta arrastrado por el piso, sin un norte importante que permita determinar que va a ocurrir en los venideros años, con temas tan importantes como nuestra frágil economía, la despedazada infraestructura, (ruta 45) el desempleo rampante, en donde Neiva ocupa el primer lugar en el ranking nacional, el turismo, la industria, la agroindustria, que tanto requieren la atención de todas y todos. Y resulta que hacer hoy un reclamo sobre estos temas, se ha vuelto una tarea titánica y hasta ofensiva para los que tienen que ver directamente con estos temas, pues quienes detentan el poder, sea público o privado, máxime ahora, que el Consejo Gremial (Del Mal) del Huila, pretende teñir de sospechas unas reclamaciones justas, reales y legales que se han hecho frente a la pavorosa, nepotista y negociante Junta Directiva de la Cámara de Comercio y su Presidente Ejecutivo Ariel Rincón Machado. Resulta entonces, que un reclamo justo o hasta la acción conjunta de los comerciantes, periodistas, abogados, ciudadanos de bien, puede terminar siendo objeto de ataques directos o indirectos, o es más, constituir patente para que un dizque mal llamado “Consejo Gremial” se convierta en un “Consejo del Mal” defendiendo el nepotismo, la ineficiencia, el despilfarro de recursos de los comerciantes, los negociados familiares, la eternización ineficiente en el poder, entre otros temas, que estos personajes conocen pero que no reconocen ante la ciudadanía.

El hombre es un ser básicamente político y todo lo que hace tiene esa raíz, por lo tanto, cuando ocupa lugares espacios comunes con otros hombres, su desarrollo dentro de esa comunidad genera acciones políticas. Decir que todos somos “animales políticos” y que los gremios y las diferentes organizaciones (compuestos por hombres y mujeres) hacen fundamentalmente política, es una verdad de Perogrullo, pero advertir que la diferencia está entre hacer política buena y política mala, es una verdad reservada al silencio de quienes la practican y las consecuencias de quienes la padecen, es algo que no se puede callar. Eso pasa en nuestro Huila.

Hoy, asistimos a un cambio drástico en la relación que tienen algunos gremios, sus asociados y el gobierno, especialmente debido a la intrusión de un elemento claramente distorsionante de la acción gremial: la política mala. Obvio es que todo integrante de un Gremio tiene la libertad para simpatizar por cualquier personaje público y/o privado, sin embargo, creo que existe un límite ético que se deberían autoimponer las instituciones gremiales, que en el fondo se desviven por jugar en la arena del poder en los gobiernos de turno, con los funcionarios de turno, así estos practiquen todas las practicas que se aborrecen en la administración, pública o privada, como las antes mencionadas. El Consejo Gremial (Del Mal) del Huila, lo que ha hecho y dicho es que respalda administraciones nepotistas, corruptas, falaces, eternizadas, ineficientes, negociantes y perjudiciales para el Huila, así, de ese tamaño es que se ha expresado esta instancia del sector privado.

No encontré quien me explique (y pueda convencerme) cómo se interpreta el mensaje de unos dirigentes gremiales que respaldan la Dirección Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Neiva de Ariel Rincón Machado. Tampoco encuentro explicación cómo hay gremios que, además de permitir que en su dirigencia se cultiven estos intereses y se desnaturalicen – a la vista de la gente común – admitan que el nepotismo, la corrupción, los negociados familiares, las malas inversiones, la utilización de sus funcionarios en sus empresas familiares, sean los “derroteros” que se deben seguir en el Huila. Por Dios Santo, que no encontré a nadie que me diera una explicación convincente.