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Opinión/ Creado el: 2020-06-05 12:21

El colegio donde roban cucharas y computadores

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 05 de 2020

Por Carlos Andrés Pérez Trujillo
enelcaracoli@gmail.com

¿Les gustó el titular? Igual, no va  a pasar nada; la administración pública tiende a ser  inoperante como la justicia. A principio de este año todas las cucharas del restaurante escolar de la institución educativa Valencia de la Paz (Íquira) fueron hurtadas. A los 401 estudiantes no les sorprendió,  pero sí les incomodó porque tuvieron que echar en su bolso, además de cuadernos, una cuchara.   

Terminando el primer periodo compraron nuevos cubiertos, pero el hecho quedó en la impunidad, como otros que paso a relatar. El 4 junio de 2016 en la misma institución violaron la puerta de la sala de informática y hurtaron 16 computadores portátiles, un televisor de 36 pulgadas y un servidor del Kiosko Vive Digital. El rector de la institución Martiniano Suárez Bonilla, muy acucioso en la presentación de estos informes, le advirtió a la secretaria de Educación del Huila, María del Carmen Jiménez que  era la tercera vez que se presentaban estos hurtos , “de ahí la imperiosa necesidad de asignar personal de celaduría para dicha sede educativa”, afirmó. En una comunicación del 16 de junio de ese año el Alcalde del pueblo y el rector, también le hicieron llegar al entonces Gobernador, Carlos Julio González, la queja acompañada de la solicitud del servicio de vigilancia. Pero el mandatario departamental, conocido por su retórica educativa, fue ineficaz. El caso también quedó en la impunidad.

El 31 de enero de 2013, el rector le envió una comunicación al alcalde del municipio, Darwin Hernán Leiva, en el que le comunicaba: “En vista de que no fue posible plantearle de manera personal alguna inquietudes, en reunión del Comité Técnico de ayer, me permito expresar que en la sede Valencia de la Paz en temporada de vacaciones se presentaron tres hurtos: el primero relacionado con material didáctico, el segundo con material deportivo y el tercero y más grave fue el hurto de cinco (5) computadores portátiles de la sala de informática…”. Se le notificó a las autoridades y Secretaría de Educación, pero en una lánguida comunicación Gladys Canacué Medina (secretaria de Educación en 2013), afirmó: “estamos a la espera que el Gobierno Nacional nos amplíe las plazas existentes y así poder ofrecer un mejor servicio”. Aún la comunidad está esperando, y tal vez siga esperando, que le ofrezcan “un mejor servicio”.

Uno de los problemas del plantel educativo es que está en medio de potreros y no cuenta con encerramiento. Adicional a eso, por los predios de la institución hay una servidumbre de un propietario vecino que pasa con su moto por la cancha principal del colegio. A veces cuando hacen deporte. Ese riesgo ya ha sido denunciado suficientemente. Pero no hay solución.

El juez de Íquira ordenó a la Secretaría de Educación, ICBF y el Municipio de Iquira que debía hacer  el encerramiento. Sin embargo, las entidades accionadas excepcionaron, arguyendo un asunto de competencia para invertir. El juez de segunda instancia nulitó todo lo actuado, vinculó a más entidades nacionales. Volvió a fallar a favor el juez municipal, y finalmente, ¿adivinan? El Juez Tercero Civil del Circuito de Neiva negó todo. Es decir, la seguridad de los estudiantes no ameritaba protegerse como derecho fundamental. Vamos a ver qué dice la Corte Constitucional. Ya ve, decir en Colombia “protejan los niños”, suena lindo en un político y ridículo en un ciudadano del común. Y eso que no he hablado de la marihuana en Íquira.