lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-07-18 02:47

El CD del Huila no será inferior a su responsabilidad

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | julio 18 de 2019

Comencemos por decir que en el Huila votamos 296.245 personas por Iván Duque. Que ganamos ambas vueltas.  Que en nuestro departamento ganamos en la totalidad de los 37 municipios que componen su geografía. Que todos trabajamos por un nuevo estilo de gobierno. Que la gran mayoría de esos 296.245 ciudadanos somos seguidores de Álvaro Uribe Vélez y creemos en su patriotismo bien fundado. 


Entendemos que este gobierno elegido por más de 10’600.000 compatriotas recibió un país quebrado y que no es fácil dar respuesta inmediata a las ilusiones de esas inmensas mayorías que aspiran a ver solucionados sus problemas en corto tiempo. Las cifras económicas nos acosan a todos y se constituyen en caldo de cultivo para la desesperanza y allí es donde se anidan las críticas de los viudos del poder.

Tenemos muy claro que el presidente Duque está haciendo un colosal esfuerzo para enderezar el rumbo del país. Y que permanentemente escucha al colectivo nacional. Nadie pude llamarse a engaño pues en la ceremonia  de posesión del presidente Iván Duque, el senador Ernesto Macías fue explícito en el informe que le ofreció al país sobre la real situación por la cual atravesaba la Nación. Nada de esto es extraño para los amigos del nuevo gobierno y en eso consiste seguir sintonizados con el presidente Duque, aceptar el nuevo reto que se nos presenta con motivo de las nuevas elecciones de octubre en las que habremos de elegir gobernador del dpto. al Dr. Manuel Macías Arango, leal y competente amigo del gobierno nacional y en Neiva como nueva alcaldesa a la Dra. Cielo Ortiz Serrato, y a los restantes alcaldes, diputados y concejales comprometidos con la causa, que nos llevó el año pasado  a la victoria.

Por consiguiente no hay disculpa para no ganar. Tenemos los votos, los mejores candidatos, el mejor programa de gobierno, la gente limpia de toda duda, impolutos ciudadanos que encarnarán un nuevo estilo de gobernar al Huila y ante esta oportunidad histórica no podemos claudicar por intereses personales, ni inventarnos cuentos chinos de coaliciones con las que quieren debilitar al Centro Democrático. No nos sentimos sobrados, sencillamente somos conscientes de la realidad política del Huila, sin demeritar a ningún otro candidato, todos ellos nos merecen respeto y reconocimiento, pero creemos con franqueza que le llegó la hora al Huila y al partido Centro Democrático, es el momento de cambiar. No más corrupción oficial, no más obras sastre hechas a la medida de contratistas amigos del gobernante de turno, no más despilfarro administrativo, no más mentiras políticas.

Creemos con firmeza en quienes nos dirigen, en su lealtad con el partido y con  su líder nacional,  con casos excepcionales de felonías a las que habremos de enfrentar con coraje. En este partido, en el de Álvaro Uribe, no tienen cabida los “Romanismos”, es decir las traiciones. Esa clase de traiciones salen ocurrir en la política,  y existe una muy famosa que se originó en los años de 1930 al 32 cuando un senador de Antioquia llamado Román Gómez traicionó a su partido, el Conservador, para lograr puestos en el gobierno de Enrique Olaya Herrera lo cual provocó la furia de sus copartidarios. El Dr. Laureano Gómez en su momento interpretó con fidelidad la actitud del felón: En un debate en el congreso manifestó lo siguiente: “aquí todo lo hace y lo deshace, lo planea, y lo fabrica el señor Román Gómez, a quien hay que darle lo que necesita, lo que pida o lo que mendigue y ante quien hay que inclinarse para que no se derrumbe el partido liberal”.