jueves, 02 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-10-03 01:57

EL CANAL DEL DIQUE

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 03 de 2020

Por: Jorge Eliseo Cabrera Caicedo

Sorprende el anuncio del Presidente de la República, en época de pandemia, de invertir más de 4.4 billones de pesos en la construcción de unas esclusas para el control de la sedimentación y contaminación de la bahía de Cartagena.

Reconociendo la importancia de Cartagena como ciudad histórica no estamos con estas esclusas creando un problema mayor al que se quiere resolver? No se trata con este proyecto de solucionar la contaminación de las aguas del Rio Magdalena, no estamos atacando el problema de los sedimentos y contaminación con mercurio, ni de los venenos y fertilizantes de la agricultura, que llegan finalmente al río, ni reduciendo la erosión ni la deforestación de la cuenca.

Lo que hacemos con estas estructuras es echarles el agua sucia a los vecinos de los departamentos del Atlántico y el Magdalena. ¿Se ha considerado que como efectos nocivos de este volumen adicional de la corriente se pueden inundar poblaciones que no se han inundado antes?.  ¿Cuáles son los efectos en las poblaciones ribereñas entre Calamar y Barranquilla y sus puertos?

En artículo del diario El Espectador nos llama la atención lo dicho por Thomas Walschburger, director científico de The Nature Conservancy, una de las ong´s ambientales más importantes en el mundo, quien expresa: “El sistema que se establezca debe ser muy flexible, porque hay una cantidad de problemas, como la concentración de mercurio que hay en el río. Con la solución no todos van a ganar, es un tema muy complejo. Es posible que en algunas zonas desaparezcan especies. Por eso es necesario que haya muy buena ciencia para que tomemos las decisiones adecuadas. Debe haber también un monitoreo muy riguroso”, también expresa el científico que no se sabe quién se encargará de hacer un monitoreo constante cuando el Canal del Dique entre en funcionamiento.

Estas inquietudes nos preocupan: ¿Cuál es el beneficio real en la competitividad y el turismo de Cartagena anunciada?, Quien asumiría el riesgo ambiental y constructivo de las obras?. ¿Cuál es el beneficio de un proyecto de cambio climático cuando se traslada el problema a la desembocadura del Río en Bocas de Ceniza? ¿Cuál va a ser el esquema de financiación? No son las esclusas unas costosas barreras para la navegación la cual se pretende mantener?.

Cuales son los intereses detrás de este tan costoso y complejo proyecto que, aunque el Presidente Duque afirmó en Cartagena: “lo vamos a dejar adjudicado y en funcionamiento para que sea una realidad en este Gobierno.”, la propia Agencia Nacional de Infraestructura-ANI anuncia en su cronograma que son 18 meses de pre-construcción y 51 meses de construcción es decir que estará listo en el 2027.

Esperemos no sea esta mega-obra, en tiempos de grave crisis financiera, un nuevo elefante blanco. Estamos “mamados” de elefantes.

ADENDUM-

Lamentamos profundamente el sensible fallecimiento del jurista, hombre de profundas convicciones, de recio carácter y de gran altura intelectual HUGO TOVAR MARROQUIN. (Q,E,P,D)