El boom de las superficies el territorio
Todos sabemos que asistimos a una sociedad de consumo. Somos conscientes, pero pareciera que lo hiciéramos inconscientemente: asistir a las grandes superficies, como Hipermercados reconocidos. Pero, ahora, surgieron otros modos de mercados, como los Justo y Bueno, y las Tiendas de Uno.
Esta situación ha generado una serie de alivios económicos para unos, pero también dificultades comerciales para otros. Una dura situación, en medio de un panorama de luchas por el sustento diario, la salud, la educación, pero sobre todo, por un espacio dónde vivir, por un territorio, por un límite de fronteras dónde habitar. En esta transición ellos han entendido, que ya en ese nuevo mundo urbano, la lucha no es por el empleo, sino por la sobrevivencia, una sobrevivencia que implica, si es preciso, la delincuencia a todo costo, avalada por un Sálvese quien pueda.
Por eso, casi simultáneamente, emerge otro sector en el lado opuesto de la balanza que riñe por el poder, por el dominio, basado en la masificación de un desarrollo tecnológico y en el despertar de una sociedad de consumo que vibra con lo moderno pero que al tiempo continúa ignorando valores perennes como la solidaridad, la diferencia, los valores y la sensibilidad social.
Como se puede apreciar, cada vez más se evidencia la llegada de nuevos objetos urbanos como Hipermercados, Shopping Centers, cadenas de almacenes, tiendas de diversas índoles y marcas, y hasta centros de ocio como bares y modernos casinos. Son fenómenos que muestran un cierto predominio de la fluidez sobre el lugar, de una geografía de los flujos sobre una geografía de los lugares; de una geografía de lo dinámico sobre una geografía de lo estático. Es decir, dos polos de poblaciones luchando por la posesión y dominio de un espacio desde la perspectiva y evidente relación economía-territorio.
Es decir, toman fuerza nuevas formas de territorialidad emergente. Emerge, entonces, con fuerza el dominio por ese tipo de territorios debido a que allí están implicados unos intereses económicos y políticos que rebasan los intereses de un país.
Y no hay que ignorar que se avecinan megaproyectos de rectificación física, de construcción de infraestructuras de circulación a alta velocidad, como autopistas o ferrocarriles modernos. Pues es claro que la territorialidad física se basa en la producción de bienes destinados a la producción de capital y al consumo, lo cual se vincula más con la esfera de la reproducción.
En estos lugares y no lugares, y de acuerdo con la relación economía-territorio, el desarrollo en este sentido va a pasar por la densidad y por la calidad de los contenidos territoriales. No cualquier proyecto territorial va a tener preeminencia y lograr el éxito. Sólo los que lleguen a óptimos niveles de calidad podrán alcanzar las metas fijadas, pues la tierra seguirá siendo un propósito ineludible en todas las dimensiones de progreso, dada la relación economía y territorio.
Los pormenores de una globalización sin precedentes. Los pormenores del auge de la cuarta revolución industrial que ya nos pisa los pies.
Pregunta: ¿El intercambiador vial de la Usco tiene incluida la ciclo ruta?
