El agujero negro de la política
En abril de este año, la astronomía entregó la primera foto de lo que el físico norteamericano John Wheeler denominó como agujero negro (black hole), el cual se encuentra a 54 millones de años luz de este convulsionado planeta, y está constituido por lo que muestra la impresionante foto de una sombra oscura rodeada por un halo luminoso, que realmente es un gas que alimenta permanentemente al voraz agujero que se traga toda la materia para comprimirla, reduciéndola a mera luz que no ilumina, pues la fuerza de la gravedad es tan grande que nada puede salir de su entraña, ni siquiera la luz, como bien lo describiera Antonio Vélez en un artículo de Ámbito Jurídico.
Pues bien: se me ocurre que el averno que se supone es el agujero negro que todo se lo traga y no deja salir ni la luz, y solo hasta ahora hemos podido ver por la enorme distancia en que se encuentra de la Tierra, admite una comparación en este descaecido país con la actividad política de derecha fanática y ultramontana que nos ha mangoneado durante más de 150 años, convirtiéndonos en un infierno de violencia y destrucción como resultado de la división y la incitación al odio que ha hecho permanentemente para que nos matemos inútilmente, mientras se ha repartido el poder con la misma voracidad insaciable del agujero negro para el aseguramiento de sus privilegios en medio del desangre y la ruina nacional.
Y en eso es que sigue empeñada actualmente la extrema derecha con el uribismo a la cabeza amenazando con liquidar los Acuerdos de La Habana, so capa de una paz sin impunidad pero para sus contradictores políticos, mientras la ha garantizado para la mortandad, la corrupción y la devastación que ella ha promovido en las tantas guerras que hemos padecido y por las cuales no han pagado un solo día de cárcel. Es así como después de haber fracasado en todos los intentos por tratar de dinamitar el proceso de paz y acabar con la JEP en estos estériles 9 meses de gobierno del subpresidente Duque, ahora se alistan pérfidamente para seguir instigando la división y la violencia promoviendo un incendiario referendo que nos permita continuar con la confrontación fratricida, para tratar de tragarse como el agujero negro, la esperanza de paz que anhela la mayoría del pueblo colombiano.
Y es que el malhadado referendo que lidera Herbin Hoyos, con el aval de Uribe y el partido de gobierno, lo que pretende en realidad, de concretarse, es que los electores salgan emputados a votarlo invocando la supuesta impunidad para las Farc como se hizo en el plebiscito, para instaurar una dictadura de derecha de estilo castrochavista, acabando con la JEP y las Cortes para crear una sola de bolsillo con salas especiales, donde no haya verdad y garantizar así la impunidad para los integrantes del establecimiento que cometieron los más atroces crímenes en alianza con este siniestro agujero negro que se ha tragado toda posibilidad de paz y progreso para seguir imperando en medio de la corrupción y la violencia.
