El agro en cuidados intensivos
Hemos sido reiterativos desde esta casa editorial, que todos los agricultores del país se encuentran atravesando una profunda crisis social y económica, por la aplicación errada de los instrumentos de la política económica por parte del gobierno nacional, que no se compadece con la irracional importación de alimentos que superan los 12 mil millones de toneladas anuales, manteniendo una competencia agresiva y desleal en materia de precios. Los costos de producción son muy onerosos, la alta carga tributaria, un precio del dólar que bordea los tres mil ochocientos pesos, los servicios públicos muy altos, entre otros factores económicos, que, junto con el cambio climático y la inseguridad rural, están permeando negativamente la rentabilidad de los hombres del campo, que son los que les permiten a los colombianos, tener asegurada la provisión alimentaria de las familias.
Las familias campesinas están cansadas de las promesas y de la retórica barata de los altos funcionarios del alto gobierno, que en los diversos escenarios donde les plantean soluciones a los desesperados campesinos, pero que a la postre, los siguen engañando, porque las medidas gubernamentales adoptadas para conjurar la crisis se convierten en simples paliativos que no modifican profundamente la crisis en que se debate este importante renglón de la economía.
Recientemente en una reunión informativa con algunos representantes de este sector agropecuario, tuvieron la oportunidad de discutir los efectos que tiene La Unidad General de Parafiscales de la DIAN, el tema de Fondo de Estabilización del Precio del Café, la Ley de alivio y el tema de los altos costos de los insumos, además de las necesidades por las que están pasando en estos momentos el sector por el alto precio del dólar.
Aunque el gobierno nacional a través del Banco Agrario ha generado algunos estímulos financieros como la compra de cartera vencida y castigada de éste y de otros bancos, se busca presentar a consideración del Congreso de la República, un proyecto de Ley tendiente a buscar un alivio general a todos los agricultores del país. Pero desafortunadamente, dada la coyuntura económica que atraviesa el país, porque existe un abultado déficit fiscal que supera los 40 billones de pesos y los efectos negativos que está permeando las finanzas públicas nacionales, por los efectos negativos de la pandemia del coronavirus, que ha encarecido el precio del dólar, somos muy pesimistas sobre los resultados de esta iniciativa nacional. Hay necesidad que los agricultores, opten por cambiar el paradigma de desarrollar sus prácticas agrícolas, mediante la utilización de tecnologías apropiadas, saludables y sustentables en los procesos de siembra y recolección de sus productos.
