El abandono
Por: María del Carmen Jiménez
El abandono de niños como lo describe Tertuliano en su Apología, “es sin duda una de las formas más crueles de matar…por la exposición al frío, al hambre y a los perros.”
Los expósitos, como también se llama a quienes son abandonados, han sido objeto de historias en épocas pretéritas o personajes de leyendas, cuentos, novelas de la literatura universal, como es el caso de Edipo, quien es dejado por un pastor para que muriera de bebé en las colinas por órdenes de su padre porque, según el oráculo y la profecía, lo mataría al crecer. O como Blanca Nieves la niña abandonada por un sirviente que tenía órdenes de matarla. Según la ficción, a menudo, los niños eran ayudados por los animales antes de ser encontrados como en el caso de Atalanta y Paris, quienes fueron cuidados por una osa.
En la actualidad esta práctica no es una simple ficción, es una realidad muy dolorosa que afecta a niños y niñas de carne y hueso. No hay palabras para calificar el abandono de un recién nacido en un basurero, como ocurrió hace algunos meses en el municipio de Garzón, y ha ocurrido en tantos otros lugares de la geografía nacional. Será la justicia la que en derecho actúe frente a estas situaciones, porque en Colombia hay legislación avanzada frente a este tema. Existe un Código de Infancia y Adolescencia, pero lamentablemente no se cumple a plenitud. Las políticas públicas integrales de apoyo a la familia en especial para los más pobres que les permitan conservar sus hijos son escasas por no decir inexistentes, así como los programas para las familias gestantes para evitar más niños expósitos.
Los Expertos reconocen que existen factores sociales, culturales, económicos y enfermedades mentales que inciden en el abandono de los niños y niñas. Consideran además que cuando los hijos no se planean traen como resultado una maternidad y paternidad improvisada, los embarazos adolescentes sumado a la pobreza generan angustias , plantean que los abandonos se originan también por apegos inseguros , por las dificultades para vincularse en relaciones afectivas con otros seres humanos, que las personas posesivas e inseguras repiten el modelo de abandono. En Colombia el 85% de los niños que nacen son criados por madres solas o cabezas de familia. Los hombres abandonan sus parejas e hijos y dejan en su memoria profunda registrada esa ausencia y les puede generar problemas emocionales.
Los indicadores del mapa mundial de familia, publicado en 2015, muestran que Colombia se ubica en el puesto 75 de 176 países con peores condiciones para la maternidad. Es fundamental para el desarrollo humano mejorar la salud sexual y reproductiva de las poblaciones porque ella determina la calidad de vida de las personas. Esto convoca a fortalecer la ruta de la maternidad segura que es uno de los Objetivos del Desarrollo Sostenible.
