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Opinión/ Creado el: 2019-11-14 07:47

Ejercicio cínico y corrupto

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 14 de 2019

Por: Luis Humberto Tovar Trujillo 

En pocas palabras lo que han llamado el proceso de paz. Lo sucedido recientemente sobre el bombardeo en que murieron ocho menores, donde han querido mancillar la imagen de nuestro ejército, de la forma más miserable posible, por todos aquellos que conformaron la unidad nacional para destruir el país, unidad por lo visto, que continua vigente, no por los intereses superiores de la nación, sino por la mezquindad miserable de pretender seguir obteniendo beneficios indebidos del Estado y de este gobierno.

Es la actitud de la persona (cínico), que miente con descaro y defiende o practica de forma descarada, impúdica y deshonesta algo que merece general desaprobación; entonces podemos hablar de "cinismo oportunista; cinismo descarado.

Un mundo de la decadencia de la verdad, de los valores de una sociedad, porque se destruyó la familia, soporte de la sociedad.

Es doloroso sentir la muerte de unos menores; ni más faltaba que hubiéramos llegado a los niveles de insensibilidad tales que, aceptáramos per se, la muerte de un menor y mas en un estado de confrontación como el nuestro; sin embargo, debemos aceptar con el dolor del alma, la muerte de ellos, porque fueron víctimas de esa atrocidad, que fue haberlos reclutado para la guerra, en cualquiera de las condiciones dadas.

El DIH, que se suele invocar, usualmente lo hacen por parte de los depravados del monte, para justificar sus conductas atroces, mal invocado desde luego, que encuentran eco desgraciadamente en muchos de los estamentos institucionales nuestros, por ese mismo grado de degeneración a que ha llegado la sociedad, que ha conciliado con la barbarie, el cinismo y la podredumbre institucional.

El DIH establece, además, que los bienes y personas civiles que se encuentren en un objetivo militar corren la suerte del objetivo y el ataque, en principio, sigue siendo justificado, aun si se afectan esos bienes y personas, de acuerdo con la ventaja militar concreta que se obtiene en el mismo.

Lo atroz de todo esto, es que el cinismo de quienes llevaron al país al despeñadero, unidad nacional, todo por dinero, están utilizando el dolor por los menores, que no estaban rezando el rosario propiamente, cuando se sucedieron los hechos, sino armados hasta los dientes, hasta en vacaciones, como dijera su madre, que ahora se vuelve contra el Estado cuando nunca denunció la desaparición de su hija.

Definitivamente el cinismo y la podredumbre atizada por lo hecho en la Habana, tiene de todo, hasta de narcoterrorismo.