lunes, 06 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2019-08-14 01:36

ECONOMÍA DE LIBRE MERCADO

Escrito por: Froilán Casas
 | agosto 14 de 2019

La economía de libre mercado ha dado buenos resultados en la prosperidad de pueblos y naciones. Cuando se impone un capitalismo salvaje, se genera la peor injusticia social y por ende llega la sublevación de los pueblos.

Es inaceptable que una ínfima minoría tenga el poder económico en detrimento de la mayoría. Sobre la propiedad privada pesa una hipoteca social. ¿Usted podrá vivir feliz en una sociedad en donde tiene que estar escoltado hasta perder su vida privada? Lo que nos muestra con claridad es que ningún país con economía comunista es próspero. China ha elevado su producto interno bruto y los indicadores económicos ponen su economía en unos niveles altos y muy competitivos. ¿Por qué? ¡Qué sofisma de distracción! Su sistema político es comunista: dictadura de un partido, poder totalmente centralizado, no hay democracia, no hay libertad para expresarse, el gobernante se perpetúa en el poder y todo en nombre de la revolución. ¡Ah! En economía toman el modelo capitalista de libre mercado.

En los países comunistas el único dueño de la propiedad es el Estado; es un capitalismo, sí, capitalismo de Estado. La gente pierde el estímulo de proyectar su propio desarrollo. Cuando era joven estudiante en la universidad Gregoriana de Roma, durante las vacaciones anduve de “camping” por algunos países llamados en la época “países de detrás de la cortina de hierro”. ¡No!, ¡qué desastre! Regulares vías, proyectos de vivienda de baja calidad, etc. Pude constatar una cultura mutilada por la falta de libertad de expresión. Allí sí sentí la necesidad de la libertad que gozaba en el Occidente. De tener una especie de “marxismo recalentado” en mi mente universitaria, -de alguna manera recibí el influjo de la generación del 68-, a cambiar mi disco duro y ofrecer un discurso marcado por la economía de libre mercado.

Tuve la oportunidad de visitar el palacio de gobierno en Praga, año 1974, pudiendo evidenciar las lujosas limosinas en las que se desplazaban los altos funcionarios del gobierno, mientras el pueblo llano vivía en unos modestos conjuntos de vivienda; la gente deambulaba silenciosa por las calles y se les notaba cierta tristeza en su rostro, se notaba que su pensamiento estaba amordazado. ¿Por qué la gente huye de los países comunistas? Si ese régimen ofrece un paraíso como lo anunciaba en El Manifiesto, el ideólogo K. Marx, entonces, ¿por qué no hay libertad de prensa y las libertades se coartan? Si la tercera etapa del comunismo es el estado ideal entonces, ¿por qué no se ha impuesto en el mundo?  Lo bueno se impone por sí mismo. Con lo afirmado anteriormente no puedo decir que entonces el ideal es el sistema capitalista. No, por favor, el capitalismo salvaje es uno de los grandes oprobios de la humanidad. Capitalismo sí, economía de libre mercado sí; pero con un gran ingrediente social.

Que haya grandes inversiones sí, que sean fuentes de trabajo sí, pero que haya un Código Laboral que favorezca el BIEN COMÚN. No un código laboral sesgado, un código laboral marcado por la justicia. Por favor, no nos dejemos robar el discurso de la justicia.