Drama humano en Ecuador
Mientras las estadísticas en Colombia siguen creciendo de manera exponencial en nuestro país de las personas contagiadas por el Covid-19, en Ecuador se presenta el más grande y desgarrador drama humano, porque esta pandemia ha desbordado la capacidad institucional y ha sido inferior a la respuesta que se debiera dar a las familias afectadas. Es muy triste ver el panorama por la cantidad de enfermos que no encuentran una atención médica adecuada, en los centros de urgencias del sistema hospitalario ecuatoriano. Esta situación se presenta actualmente, en la ciudad de Guayaquil, donde se vislumbra la cantidad de cadáveres botados en las aceras de las vías de esta localidad y las colas de vehículos transportándolos a los cementerios, para tener una sepultura cristiana.
No queremos encontrar culpables en estos momentos de crisis. Pero desde que apareció el primer caso importado de contagio el pasado 29 de febrero en esta ciudad costera del río Guayas, no se tomaron las precauciones por parte de las autoridades sanitarias de este país. Las recomendaciones que hacía el equipo científico del sector salud de este país, fueron totalmente desconocidas por el gobierno ecuatoriano. La indisciplina social continuó su vida rutinaria y la propagación de este virus continuó su ruta mortal.
A la fecha, de acuerdo con el observatorio del coronavirus de la Universidad de Johns Hopkins, en Ecuador cuenta con 4.450 personas contagiadas, 242 muertos y 140 recuperados. Son millares de familiares que están solicitando atención en los centros de salud, pero desafortunadamente solo se encuentran cadáveres amontonados, Incluso ya se ven cuerpos en los pasillos de emergencia. La pandemia, que ya mató a 87.984 personas en 84 países en el mundo, desbordó muy pronto al sistema de salud en Guayaquil.
Pero lo peor está por llegar. La población deambula desesperadamente por Guayaquil, sin que se tomen los estrictos controles de aislamiento preventivo obligatorio. Se ha demostrado con esta crisis, que el sistema de salud ecuatoriano colapsó y espera la mayor embestida en las próximas semanas del coronavirus. La situación sanitaria que se ha generado tiene desesperados a sus ciudadanos. Los cementerios están colapsados y los servicios funerarios no tienen como atender el alto número de fallecidos por la pandemia.
Todo lo anterior, nos debe servir de ejemplo para que los colombianos respetemos las medidas adoptadas por el gobierno nacional y las promulgadas por los entes territoriales. Las debemos acatarlas con severidad. Estos momentos aciagos que atraviesa la república, nos exige sacar lo mejor de nuestros corazones. Debemos protegernos y proteger a los demás. Quédate en casa.
