martes, 31 de marzo de 2026
Opinión/ Creado el: 2020-09-14 02:10

Difícil momento

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 14 de 2020

Carlos Eduardo Trujillo González

El difícil momento que vive el país, suma de innumerables variables que hacen encontrar un descontento general en la población colombiana que vive y soporta cada día las consecuencias que originan la suma de todos los problemas, donde se siente que la esperanza de un pueblo acostumbrado a vivir intensamente se está menguando.

No podemos tapar el problema inmenso de crecimiento en el consumo de sustancias psicoactivas en los menores de edad, los que sin pena o el menor asomo de vergüenza y además amparados por la normativa que da oportunidad y campo al microtráfico de poder proponer incluso el mal llamado “consumo recreativo”, situación que viene incrementando el deterioro de la salud mental, la convivencia, la inseguridad, la pérdida de valores, buenas costumbres en la actual y deteriorada moderna sociedad.

No cabe duda que las altas cifras de desempleo que crece de manera exponencial no solo incrementada por la pandemia, sino también en la falta de seguridad e inversión,  el notable deterioro en la producción industrial, agropecuaria, de bienes y servicios, sumado a la falta de verdadero apoyo a nuestros campesinos, al emprendimiento, el nulo compromiso social de los bancos, desestimulan la creación de empleo que se suma a la desprotección de la producción local, fruto de los tratados de libre comercio en los que el país se ha visto abocado a negociar en medio de la mal llamada globalización, que no es más que la manipulación de la producción mundial de alimentos, los que amenazan cada día con la seguridad alimentaria del planeta y promueve más muertes por hambre que por el coronavirus.

Cada vez que un colombiano observa los noticieros y se encuentran con temas como REFICAR, HIDROITUANGO, ELECTROCARIBE, SANTURBAN, EL QUIMBO, los que son solo algunos ejemplos, donde lo público fue convertido en intereses privados, pero donde además en redes sociales se publica el atropello de la autoridad a los ciudadanos de a pie, donde el miedo es más  grade que la solidaridad y por eso la agresión, el atraco en la calle, donde se pierde la vida por unos tenis, una bicicleta o un celular, así como por la muerte de una persona de derecha o izquierda o incluso por ser hincha de cualquier equipo de futbol se convierte en un motivo para asesinar, vandalizar y salir a destruir lo que se encuentran a su paso, para saquear la tienda, el almacén o negocio de aquel que aún lo debe y lo está pagando pero que además nada tiene que ver con lo sucedido y se convierte en otra víctima más del caos.

Que difícil momento vivimos los colombianos,  donde no podemos echarle la culpa solo a la pandemia, en mi opinión el mal uso de la fuerza, el autoritarismo y también la falta de  auténtico liderazgo, la deshumanización de la razón de ser de nuestras instituciones, la falta de compromiso social por quienes ostentan la riqueza, el respeto perdido a todo, el haber convertido y dividido a nuestra sociedad en idiotas útiles, seguidores de derecha o de izquierda ha sido un proceso que han podido lograr unos pocos para incendiar la nación, mientras ellos al parecer lo disfrutan y el estado de derecho desaparece en medio del caos con un pueblo que se convence de querer hacer la ley por su propia mano al mejor estilo ojo por ojo, razón por la cual estamos quedando ciegos, perdidos y sin norte como sociedad.