jueves, 09 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2018-04-25 12:51

Días de campaña: De claro a oscuro

Escrito por: Jesús Andrés Vargas
 | abril 25 de 2018

Por : Jesús Andrés Vargas Gutiérrez

Muchos deberíamos hacer un mea Culpa y aceptar que en algún momento de esta campaña presidencial hemos optado por criticar a x o y candidato, ya fuera en público o a través de las redes sociales.

En mi caso así ha sido, pero hay ciertos límites que no me atrevo a cruzar, como la descalificación con palabras soeces o la divulgación de noticias falsas o “fake news”.

Y sí, en efecto este parece ser el común denominador de toda campaña electoral más aun cuando esta por entrar en su recta final.

Todo parece pasar de claro a oscuro, las posiciones se radicalizan, y las propuestas van dando paso a lugares comunes que ya conocemos y que no logran otra cosa que recrear y avivar el morbo de ciertos individuos.

Tanta polarización ha conllevado a ciertos focos de violencia que no pasan a mayores y de repente, surge la pregunta ¿Está mal criticar al contrario?.

La respuesta es NO, lo malo es no saber hacerlo, lo malo es no saber recibir criticas, y llevar todo a un escenario de afrentas personales y viscerales que en últimas terminan en desenlaces lamentables.

Ya lo vemos en el fútbol, dónde no es posible ver clásicos en donde ambas barras estén presentes por miedo a enfrentamientos. ¿Sucederá lo mismo en la política?

¿Deberán los candidatos simplemente presentar sus monólogos sin interrupciones y sin lugar a críticas o salvedades?

Esa falsa tolerancia no nos va a llevar a ningún lado, deberíamos aprender de los británicos, enseñados a la rechifla, la burla, los aplausos y los abucheos en pleno recinto del parlamento. Al final eso los mantiene alerta de lo que dice el otro, prestos a realizar la intervención adecuada y de mejorar su discurso.

Aquí, en los debates tienen comités de aplausos y se hacen coqueteos en las tarimas, pero nada que construya ni dignifique. Al final ninguno acepta lo positivo que plantea el otro por miedo a perder puntos frente a sus electores.

Lo curioso es que la tendencia en los últimos debates ha sido ser todos unos caballeros en los grandes debates, pero una cosa muy distinta sucede en sus cuentas de Twitter y Facebook, o en las tarimas en donde se sienten más cómodos, con una audiencia que exclusivamente ha ido para verles y cualquier cosa que salga de sus bocas será bien recibida en medio de gritos y ovaciones.

Esta campaña está en su punto, aún hay tiempo para encuestas aunque ya marquen una tendencia, aún hay tiempo para ganar adeptos aunque ya todas las alianzas de primera vuelta estén selladas. ¿Habrá un gran escándalo que mueva el ajedrez actual?, es lo más probable.


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