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Opinión/ Creado el: 2020-08-21 02:24

Deslinde o autocracia

Escrito por: Alfonso Vélez Jaramillo | agosto 21 de 2020

Por Alfonso Vélez Jaramillo 

La detención domiciliaria dictada por la Corte Suprema de Justicia al ex presidente y senador Álvaro Uribe Vélez, desató una tormenta no política sino politizada, que no se sabe cómo va a terminar. 

Ya provocó, lo que menos se esperaba, la renuncia de Uribe a su curul en el Congreso para la cual fue elegido con más de 800 mil votos, el 35% de la votación de su partido Centro Democrático, que eligió 20 senadores. 

Lo peligroso es que, a Uribe, a quien por su dominio manifiesto en el gobierno, le dé por recomendar u ordenar trastadas si llega a sentirse arrinconado. 

Recuerden que algunos lo consideran el hombre más poderoso y uno de los más influyentes en los últimos 50 años en Colombia y no esperaba ser detenido nunca.   

Álvaro Uribe, cuando quiere y le conviene acata las decisiones judiciales y se acomoda, como en el caso de Uribito. Hay que decirlo, sus posiciones son una clara amenaza contra la democracia colombiana. 

El Estado Social de Derecho, es un modelo que surge en la Constitución de 1.991, como una mixtura y características del Estado Social y la prevalencia por la ley del Estado de Derecho. 

Nuestra norma constitucional es antropocéntrica, incorpora y acepta una serie de valores y principios constitucionales cuyo fin esencial es la persona y su objetivo vital el respeto a la ley, que aquí se niega a cumplir Uribe y su partido de Gobierno, porque no les ha convenido en reiteradas situaciones.   

Le creo a la Corte Suprema, para mí encontró los requisitos sustanciales de la ley penal para tomar una decisión de tanta envergadura contra Álvaro Uribe, por “soborno en actuación penal y fraude procesal”, aclaro: no estoy condenándolo.   

La instancia judicial que seguirá la investigación, no es tan importante como las demás situaciones políticas que posteriormente amenazan nuestro Estado Social de Derecho y la libertad.  

La norma es clara, cuando se delinque ejerciendo la función, la Corte Suprema conserva la competencia del aforado, solo falta saber en qué momento ocurrieron los hechos, si la instrucción sigue en la Fiscalía, o se adecuará al anterior Código de Procedimiento, Ley 906 de 2004. 

En el expediente la Corte afirma que la competencia que tiene para conocer de las conductas delictivas de los aforados se mantiene, así ellos pierdan el fuero. 

El Centro Democrático, ensaya posibilidades que comprometen la democracia, el equilibrio de poderes y en suma no resolvería las gravísimas amenazas contra la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos, y la prueba es que, en este periodo de Gobierno, han perpetrado una cantidad enorme de masacres y asesinatos y la administración no responde, y esto es grave.

Creo que Ahora es más importante la posición que asuma el presidente Iván Duque, porque es el funcionario señalado en la Constitución para defender la Ley, bajo al imperio de la tridivisión de poderes, que tácitamente atacó Duque, cuando criticó a la Corte sin mencionarla e invadiendo la órbita de las otras ramas del poder público. 

No importa si Uribe ya no es senador, es el jefe de su partido y del uribismo y el Centro Democrático y el gobierno no perderán a su principal orientador natural. 

Hay que estar atentos con el fin de no permitir una reforma a la justicia que sí la necesita, pero no en estos momentos para solucionar problemas personales de Uribe, de Uribito y de otros exfuncionarios uribistas en problemas. 

Una Asamblea Nacional Constituyente sería muy peligrosa, ya que podrían cambiarnos la constitución, con sus ricos valores y principios, para convertir a nuestro país en una autocracia legamente declarada con la anuencia de las minorías. 

En esas condiciones, sí estoy de acuerdo con el partido Liberal y las fuerzas cívicas que apoyen deslindarnos del gobierno todos, por el bien de los colombianos y de Colombia.