Deshojando margaritas: Silvano Espíndola
Tuvimos la oportunidad el fin de semana de departir con Silvano Espíndola y su esposa Patricia Alarcón, durante la visita de la pareja a Neiva. Silvano, nacido en Argentina, radicado en Boca Ratón, Estados Unidos, donde es Pastor de una iglesia cristiana, fue un destacado jugador profesional de fútbol. Perteneció a la Selección Nacional de su país y fue compañero de Diego Armando Maradona en Argentinos Juniors. En Colombia militó en Millonarios, DIM y Unión Magdalena. En el equipo costeño conoció a Radamel García King, recientemente fallecido, padre de Falcao García Zárate, hoy jugador del AS Mónaco. Fueron muy buenos amigos al punto que cuando “El Tigre” era un cachorro y empezó a jugar fútbol, “Rada” como le decían al padre del astro colombiano, llevó a su hijo a la Escuela Fair Play que dirigía Silvano, quien lo acogió y ayudó no sólo a Falcao sino a toda la familia, que en ese entonces atravesaba penurias económicas. Falcao aprendió mucho de la experiencia de Silvano, quien posteriormente lo llevó a River Plate.
Los Espíndola tienen cinco hijos, Pablo, David, Silvana, Timoteo y Marco. Sólo Marco se dedicó al fútbol profesional pero no en la posición de su padre que era volante de creación, sino como arquero. Actualmente juega en el Gil Vicente FC, equipo de Barcelos, Portugal, donde debutó con éxito el domingo pasado como titular. Mientras eso ocurría, Silvano estaba en Neiva predicando en Casa Sobre La Roca, iglesia de la cual el máximo jerarca es su suegro Darío Silva Silva y a nivel local Walter Pimiento, Pastor de la congregación quien ha logrado en 15 años hacer crecer la iglesia en Neiva, con apoyo de su esposa Martha Lucía Lombana.
Impacta escuchar a Silvano porque es un hombre lleno de fe, con gran carisma, entusiasmo y facilidad de palabra. Soy católica al igual que mi esposo, pero nos identificamos en el respeto a todos los credos. Nuestro hijo Jorge Enrique “Mono” Herrera, quien también se formó futbolísticamente en Fair Play, junto a su esposa Carolina Vargas y sus hijos Jerónimo y Emiliano, son cristianos y los apoyamos en esa decisión. Casa sobre la Roca cumple en agosto 30 años de estar en Neiva y se espera una gran celebración. Esperamos poder acompañarlos.
