Deshojando Margaritas : Paraíso secreto
Por esas casualidades que nos ofrece la vida con el favor de Dios, tuvimos la oportunidad de disfrutar el fin de semana pasado la Isla de Kiawah, llamada el paraíso secreto del sur de los Estados Unidos. El equipo de fútbol de nuestro hijo Jorge Enrique Herrera, Charlotte Independence, de la Liga USL, jugaba de visitante el sábado anterior un partido contra Charleston Battery. Como ya es costumbre nuestra, no nos negamos a aceptar la invitación de unos amigos a pasar el fin de semana en la Isla Kiawah, ubicada a 40 minutos por carretera de Charleston, como decimos nosotros para “matar dos pájaros de un tiro”. Fuimos al partido y de paso nos gozamos la Isla Kiawah, uno de los lugares de playa más lindos del país, más conocida como destino predilecto de los golfistas de élite para jugar y descansar. En la Isla Kiawah, residentes y visitantes pueden disfrutar la bobadita de 16 kilómetros de playas casi vírgenes, delicioso oleaje, aguas limpias y fina arena dorada. Sobresalen palmeras ondulantes y frondosa vegetación con árboles de más de 30 metros de altura. En esta isla poco conocida, la norma principal es cuidar la naturaleza, de hecho no se ve en ningún lado ni un milímetro de basura en el piso, todo está en perfecto estado, no hay bulla, no hay vendedores ambulantes, se goza de inmejorable seguridad, las playas son inmaculadas. La mayor diversión, aparte de disfrutar un delicioso baño en el limpio mar, los deportes náuticos, la pesca y el golf, es pasear en bicicleta o caminar, para sentir la naturaleza y respirar el aire puro tan beneficioso para nuestra salud, ausente de toxinas o sustancias contaminantes. Hay senderos por todos lados, pero los mas atractivos son los cercanos a la ribera del Río Kiawah, donde se forman lagunas y pequeñas bahías. Fácilmente las personas se pueden topar con venados y ardillas, que ni se inmutan con el paso de la gente. Una de las advertencias de los propietarios de la casa donde nos hospedamos fue no acercarnos mucho a los lagos para evitar el peligro de los caimanes. Se trata de animales pequeños, pero hay que hacer los paseos con precaución. Afortunadamente acatamos la recomendación para poder contarles esta historia.
