Deshojando margaritas: la fiesta está viva
Después de ver el domingo pasado en la plaza de toros de Santamaría un lleno a reventar, con el cartel de “No hay billetes” (entradas), un taurino de hueso colorado, el ex rejoneador paisa Luis Guillermo “Luigi” Echeverry, exclamó emocionado: “La fiesta está viva, los toros en Bogotá siguen siendo una realidad con futuro. Hoy se demostró en todos los sentidos que la tauromaquia es cultura”. Otro aficionado, Bernardo Henao, agregó: “No sólo es cultura, sino arte y tradición. Ver en la plaza los padres con sus hijos y nietos, emociona”.
A pesar de los ataques que ha sufrido la fiesta brava de aquellos que no les gusta la tauromaquia, la plaza de Santamaría se vio engalanada y abarrotada con gente que ama el arte taurino y que disfrutó al máximo la primera corrida de la temporada. Alegra ver que no se dejaron intimidar de un grupo cada vez más pequeño de personas que con violencia, incluso colocando una bomba que hirió a 30 personas hace dos años, han querido protestar por la violencia en los toros (valga la redundancia).
Tampoco sirvió para sus intereses mezquinos de alejar a la gente de la plaza, la alcaldada de Enrique Peñalosa, quien prohibió el ingreso de botas con manzanilla. En la Santamaría todo fue fiesta, se lucieron y salieron en hombros los tres toreros: el colombiano Luis Bolívar, el español Julián López El Juli y el peruano Andrés Roca Rey. Los toros de Juan Bernardo Caicedo dieron un juego excelente, permitiendo que cada torero mostrara lo mejor de su tauromaquia y cortaran dos orejas cada uno. La corrida del 17 de febrero, programada para los valientes y lidiadores Robleño, Chacón y Juan de Castilla, frente a la ganadería legendaria de Mondoñedo, la más antigua del país, promete ser otro gran festejo. El 24 será una corrida goyesca, con atuendos inspirados en los cuadros de Francisco de Goya. Aparte de la actuación del español Enrique Ponce, el francés Sebastián Castella y el colombiano Ramsés, el ruedo será intervenido por el artista francés Lolet Pallatier, quien ha decorado plazas francesas como Nimes y Arles. Además de la toreografía, cantará nuestro tenor Valeriano Lanchas. Ópera, teatro, pintura y tauromaquia en un solo espectáculo. ¿Quién dijo que el toreo no es arte?
